Los Mochis, Sin.- La exposición a pesticidas, causado por el uso excesivo o el mal uso de estos productos cuando se aplican en campos agrícolas, está comprobado que son generadores de padecimientos y trastornos a la salud, explicó la bióloga María del Carmen Martínez Valenzuela.
La integrante del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, quien lamentó el más reciente caso donde una avioneta roció a una zona residencial en Los Mochis, dijo que el contacto con estos productos puede causar trastornos en el sistema endocrino, así como acelerar enfermedades como Parkinson y Alzheimer, además de provocar varios tipos de cáncer.
“Problemas que tienen un origen en el desequilibrio causado en el sistema endocrino y desde luego cáncer vinculado a ese tipo de aspectos hay muchos casos, lamentablemente; enfermedades como Parkinson, Alzheimer también que son acelerados por este tipo de compuestos y el cáncer, la leucemia, hay muchos tipos de que cánceres están vinculados a estas exposiciones”, expuso.
La bióloga experta en el tema, dijo además que cuando ocurren este tipo de hechos en donde los pilotos de avionetas no tomas las precauciones y afectan zonas pobladas, realmente las autoridades no han actuado como deberían, sin tomar verdaderas cartas en el asunto, por lo que como investigadores seguirán buscando ese acercamiento tanto con agricultores, así como autoridades para tratar el tema.
“Realmente la autoridad sí se ha mostrado fría en este sentido porque atiende pero de manera emergente, pero no se toman verdaderas cartas en el asunto y esto es algo que requiere un análisis, tenemos evidencia para demostrarlo, esta búsqueda de sentarnos los agricultores, los académicos, la parte de gobierno que corresponde; no estamos peleados con el uso de plaguicidas, más bien el uso racional es lo que nosotros buscamos”, comentó.
Agregó que además de las enfermedades que pueden provocar estos productos químicos, hay estudios que demuestran las distancias de alcance que tienen los pesticidas al ser arrojados desde el aire en aeronaves, pues han detectado partículas hasta a 4 kilómetros a la redonda, por lo que fácilmente estos llegan no solo a poblaciones, sino a cuerpos de agua destinados para el consumo humano.