Bélgica.- En Bélgica ha surgido un nuevo empleo que ante la falta de un acuerdo para desplegar una aplicación anticoronavirus, los nuevos infectados ahora son contactados vía telefónica para rastrear sus contactosy así nace el “rastreador de COVID-19”.
La plataforma N-Allo, es uno de los “centros de llamadas” asociados a la operación iniciada por el gobierno belga y lo integran más de 70 personas.
En este país de 11,5 millones de habitantes, el virus ha dejado más de 9 mil muertos y rastrear a los contactos es una actividad que se toma muy en serio pues de ellos pende la oportunidad de la vida o la muerte prácticamente.
Cada una de las regiones belgas contrató a cientos de personas para esta operación inédita.
Algunos incluso se han presentado de manera voluntaria para realizar esta labor.

La tarea es formar un listado de las personas con las que los enfermos recientes estuvieron en contacto durante un período de diez días, desde dos días antes de los primeros síntomas hasta siete días después.
Si el contacto superó los 15 minutos a menos de 1,50 metros, ese allegado o compañero de trabajo del enfermo está considerado como una “persona de alto riesgo”… Y otro “rastreador” se encargará de prevenirlo.