Guasave, Sin.- Un bebé recién nacido, de tan solo 20 días de edad, dio positivo a la prueba de COVID-19 que le realizaron luego de que fue llevado por sus padres al área de urgencias por la fiebre que presentaba.
La familia del bebé que niega que sea posible el positivo y asegura un error de laboratorio, refiere que llevaron al pequeño el miércoles por la noche con 38 de temperatura, con un color amarillento en el rostro y el cuerpecito flojo, a la clínica del IMSS de Ruiz Cortines, donde les pidieron lo trasladaran a la ciudad.
“El niño cuando lo llevaban llevaba un color muy feo en su carita, así débil y eso, el niño ya no presentó calentura más que esa noche, la molestia que yo tengo es por qué al niño lo aislaron, que porque el que entra al seguro con calentura ya es sospechoso pero si siguen presentando calentura constantemente”, cuestionó la tía paterna.
Después de tomarle una muestra de sangre los resultados arrojaron una baja considerable de plaquetas y una anemia fuerte por lo que el bebé fue ingresado a un cuarto aislado en piso donde solo se encontraba la madre de 19 años de edad. Dos días después al ver la mejoría del bebé la madre cuestionó a los médicos para cuando darían de alta al pequeño pero la respuesta que obtuvo puso en alerta a la familia: estaban a la espera de la prueba de COVID que le hicieron en brazos de la madre.
Al hospital se presentó el padre del pacientito junto con una tía para solicitar el alta voluntaria negados a la posibilidad de la sospecha de diagnóstico que les habían dado sobre todo por el temor de que le administraran un medicamento que a decir por ellos la criatura no necesitaba o de que fuera intubado como ocurre con algunos pacientes del nuevo Coronavirus.
“Nos ponemos a pensar, el niño se queda ahí porque en el papel dio positivo, porque es un papel, a lo mejor el cuerpo del niño rechazó por el medicamento o no sé, el niño no presentó diarrea, tos, nada pues, y puede haber que les metan medicamento y el ”, mencionó la tía.
El día sábado sacaron al pequeño de la clínica 32 del IMSS para llevarlo a casa y fue hasta el lunes siguiente que acudieron a buscar la opinión de un pediatra particular quien a decir por los familiares encontró al bebé completamente sano y solo le indicó gotas de aderogyl. Ese mismo día recibieron del área de trabajo social la llamada para notificarles el positivo de la prueba que se le practicó al bebé, razón por la que el padre, la madre y él, prefirieron abandonar el estado.
“Que COVID ni qué madre, le dije yo, no lo vas a llevar nada porque si lo llevas de ahí no va a salir vivo, lo que hizo se peló, yo creo se fue para Tijuana. Si el niño tuviera eso desde cuando se hubiera muerto porque son unos dolores muy fuertes de cabeza y garganta y todo. No tenían planeado irse, yo fui la que les dije porque aquí ya han sacado gente a huevo de las casas. Se fue huyendo porque él no quería meter al niño al Seguro”, manifestó la abuela paterna del niño.
La familia asegura que el día miércoles recibieron una segunda llamada de la jefatura de Trabajo Social buscando saber cuál era el estado de salud del pequeño y si estaba hospitalizado, donde la clínica se habría disculpado por un supuesto error del laboratorio en el positivo que les dieron, situación que según autoridades del Seguro Social no ocurrió, pues el positivo de la prueba para COVID es real.