APRENDER A IR AL BAÑO

¿Tu hijo ya está grande y no quiere dejar el pañal? Hay algo que debes saber

El control de esfínteres es uno de los mayores retos a los que enfrentan los menores, y en la búsqueda porque aprendan a ir al baño solos, se pueden cometer muchos errores.

Aprendiendo a ir al baño.Todo en la vida requiere un proceso; evita caer en un error Créditos: cortesía
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Culiacán, Sin.- ¿Cuántas mamás no han sido criticadas o juzgadas por sus amigas o familiares al permitir que sus niños sigan utilizando pañal después de los dos años? ¿Cuántas frustraciones y regaños esconde la búsqueda de que los hijos aprendan a ir al baño a temprana edad?

El control de esfínteres es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los menores de edad y sus madres, y debes saber que no llega por arte de magia, ni tampoco de un día para otro.

De acuerdo al doctor, Alberto Estrada Retes, tiene que ver con las conexiones cerebrales del cuerpo humano, las cuales, si no están listas, harán que, lo que se considera un logro en la infancia, se retrase.

El pediatra, el cual es ampliamente reconocido en México, explica que cada niño es diferente, y que en promedio los más pequeños del hogar están listos para dar el paso alrededor de los 3 años.

“El control de esfínteres llegará cuando llegue, como cuando llegan las lluvias del verano o temporadas de sandías, y como con las lluvias, cada año es distinto, con el control de los esfínteres en cada niño hay variaciones. La gran mayoría lo obtendrán, hagas lo que hagas, alrededor de los 3 años”, explica en su cuenta de Facebook.

El especialista infantil advierte que de nada sirve estresarse y obligar a los niños a hacer algo que su cerebro todavía no puede procesar, comparando este acto con prender un foco sin tener conectada la luz de una casa.

Añade que, si los padres de familia insisten en sentar a los pequeños en un retrete que les provoca miedo, además de que hay regaños o gritos porque se ensucian los calzones, los daños a su autoestima pueden ser irreversibles y durar para siempre.  

Por ello, es necesario entender, también desde las guarderías, que todo en la vida requiere de un proceso y que, si los hijos más chicos no ceden a dejar el pañal, no es porque no quieren, sino porque no pueden y no están listos para ello.