Culiacán, Sin.- La escena estaba fuera de la cotidianeidad, los pobladores sabían que había problemas. Algunos de ellos tomaron sus teléfonos móviles y comenzaron a grabar el pequeño avión que entre las montañas parecía un pequeño pedazo de papel blanco a merced del viento y grabaron la evidencia precisa de lo que sucedió esa tarde con mejor detalle visual que las cajas negras.
Eran las 2:30 de la tarde cuando un pequeño grupo de personas entre las comunidades de La Mesa de Guadalupe y El Llanito perteneciente al municipio de Canelas, Durango miró a lo lejos el avión ligero que extrañamente volaba a baja altura entre los cerros y exclamaron: “Ay diosito santo. Ay Dios va bien bajito”, mientras que un menor dice “se estrelló” y las mujeres sorprendidas dicen: “Ay se perdió por aquel lado”, “¿Cómo va a subir sí es puro cerro?”, y en ese momento supieron que una tragedia acababa de suceder.
A partir de ahí las labores de rescate comenzaron y se prolongaron por más de 24 horas, primeramente por los pobladores y luego por los cuerpos especializados en rescate de Gobierno del Estado y del Ejército Mexicano, hasta que los cadáveres de Emmanuel de 32 años con domicilio en la colonia Bachigualato de esta ciudad, y los de Carlos Alberto y Valeria de 26 y 24 años de edad originarios del estado de San Luis Potosí fueron rescatados y trasladados al Aeropuerto Internacional de Culiacán.
El avión accidentado es un Cessna 182 matrícula XB-QOX, propiedades del Colegio del Aire de Sinaloa SC, con sede en la ciudad de Culiacán y de donde Emmanuel era alumno y empleado y según los informes, al parecer la unidad había sido reparada del motor hace dos meses y medio para mantenerlo en óptimas condiciones ya que sería utilizado en las clases de vuelo por los alumnos de dicha escuela.
Debes leer: Rescatan cuerpos de sinaloenses que murieron en avionetazo en Durango
Los pobladores señalaron que para llegar al sitio donde quedaron los restos del avión junto con los cadáveres, fue necesario trasladarse a pie durante casi dos horas entre acantilados y quebradas hasta llegar al sitio donde encontraron el avión blanco con franjas negras y amarillas y el logotipo de la escuela, totalmente destruido.
Los vecinos señalaron que los tripulantes fallecieron de manera instantánea al momento del impacto, ya que la aeronave se impactó de lleno contra la falda de un cerro casi vertical y después los fragmentos del avión y los cadáveres cayeron a un acantilado, pero señalaron que de haber quedado con vida de todas maneras hubieran fallecido, ya que por el tipo de lesiones que presentaron era imposible mantenerse mucho tiempo con vida.
Debes leer: Piloto de Culiacán, uno de los occisos en desplome de avioneta en Durango
“No oiga si estas personas hubieran quedado vivas de todas maneras se hubieran muerto. Las quebraduras de hueso y las heridas no las hubieran resistido. Esas heridas hacen que las personas pierdan mucha sangre y si no viene una ambulancia por ellos en el momento rapidito se van. Y nombre allí tardaron como tres horas en llegar los primeros soldados, imagínese” señaló uno de los vecinos.
Por tierra y por aire, utilizando cuerdas para realizar redes de seguridad y con equipo de rapel los rescatistas de Protección Civil del Gobierno del Estado de Sinaloa trabajaron a marchas forzadas hasta quedar exhaustos durante el día de ayer hasta que uno a uno los cuerpos fueron sacados desde el fondo del barranco con ayuda de canastillas de rescate para subirlos a uno de los helicópteros de la fuerza Aérea Mexicana que los trasladó a la capital sinaloense.
(EM)