Culiacán, Sin.- Hilario, el policía municipal que se encontraba en proceso de jubilación y convaleciente de un atentado a balazos donde logró salvar su vida al enfrentarse a tiros contra un gatillero en el sector Barrancos, la noche de este domingo fue asesinado.
Tirado junto la banqueta de la avenida De la Pradera y aferrándose a una mochila negra donde llevaba ropa, el cuerpo sin vida del policía municipal yace sin vida en una vialidad donde es iluminado por destellos de las torretas de patrullas que acudieron al sitio del asesinato.
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Del otro lado de la cinta amarilla cuya leyenda ya conocida por todos los culiacanenses y muy común en las escenas del crimen, familiares y amigos de la víctima se abrazan entre sí, mientras los sollozos son interrumpidos por los gritos de dolor de los familiares cercanos.
Hilario no pudo burlar la muerte esta vez. En esta ocasión no iba armado. Su indumentaria hace suponer que caminaba a un sitio cercano a su domicilio. La cabellera bastante crecida hace dudar a sus compañeros de trabajo sobre su identidad. “El Hilario que yo conozco esta pelón y éste anda greñudo” dijo uno de los agentes que buscaba otra característica para identificar el cadáver.
La mañana del 30 de enero Hilario fue interceptado por al menos un gatillero que le disparó en repetidas ocasiones cuando se dirigía a su trabajó en la esquina del bulevar de Las Torres y avenida De los Empaques de la colonia Infonavit Barrancos.
En esa ocasión la víctima logró enfrentar a su oponente con el arma de cargo y durante el tiroteo el uniformado resultó con una herida de bala con entrada y salida en una de las piernas, pero logró hacer huir a su victimario, quedando en el sitio vestigios de la balacera en portones paredes de domicilios, así como varios casquillos de armas cortas.
Casualidad o coincidencia del destino, pero a Hilario lo asesinaron por el mismo bulevar, pero a dos kilómetros al oriente de donde sufrió el atentado hace dos meses y a cuatro kilómetros al poniente de donde el agente de la Policía Municipal Francisco Javier que acudió a atender el reporte de la agresión ese día, fuera ejecutado con ráfagas de “cuerno de chivo” un día después de los hechos.










