Los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 han dejado, además de los tres países anfitriones fuera, un panorama dramático, reconfigurando las jerarquías globales del balompié. Entre la caída de gigantes históricos, las quejas institucionales por el arbitraje y la melancólica despedida de leyendas, la fase de eliminación directa cumplió con creces su promesa de máxima tensión.
Esa ronda a la que llegaron 16 selecciones dejó muchos golpes de autoridad y también sorpresas, marcada por la vulnerabilidad de los favoritos teóricos y la consolidación de selecciones que venían haciendo un trabajo silencioso pero muy letal.
La gran sorpresa fue Noruega, que propinó el golpe más duro del torneo al dejar fuera a Brasil con un emocionante juego que terminó 2-1, demostrando que el orden táctico y la contundencia física pueden maniatar al “Joga Bonito”.
Marruecos no tuvo piedad ante un Canadá, y Bélgica disipó dudas goleando a los Estados Unidos 4-1, mientras que España avanzó con lo justo pasando sobre Portugal 1-0, e Inglaterra resistió un partidazo frente a México, al que derrotó por 3-2, con todo y jugar en desventaja numérica casi todo el segundo tiempo.
El cierre de esta ronda se escribió con drama; Argentina levantándose de un 0-2 para ganar en tiempo de compensación a Egipto, y Suiza recurriendo a los penaltis para vencer a Colombia que con su eliminación dejaba a los argentinos como únicos representantes del continente americano.
Pero la eliminación de los egipcios abrió la polémica sobre el arbitraje y la supuesta ayuda que Argentina está recibiendo para repetir en el trono. Egipto acusó formalmente un favoritismo arbitral hacia la escuadra de Lionel Messi. Las molestias radicaron en la gestión del tiempo añadido y en decisiones puntuales del VAR que, a su juicio, inclinaron la cancha para permitir el resurgir de los sudamericanos. La tensión en Atlanta fue máxima, dejando una de las grandes narrativas de discordia del torneo.
La eliminación de Portugal selló el final de una era; la de Cristiano Ronaldo que se despidió del sueño mundialista, el único trofeo que le hará falta a su exitosa vitrina en casa. A sus 41 años, el astro portugués vio escapar la última oportunidad matemática de su carrera para levantar la Copa.
A diferencia de otras citas, el desenlace dejó una sensación de inevitabilidad. El combinado luso no encontró respuestas ante el entramado defensivo español y se marcha de Norteamérica de forma prematura. Con este resultado, Cristiano Ronaldo se une formalmente al olimpo de los mitos legendarios que maravillaron al mundo, pero que jamás pudieron coronarse como campeones del planeta.
¿Qué viene ahora en los cruces de cuartos de final y quiénes son los favoritos? Lo que se percibe es una ronda de pronóstico reservado. Tras la eliminación de Brasil y los problemas defensivos de Argentina, Francia e Inglaterra asoman sutilmente una cabeza por encima del resto debido a su profundidad de plantilla.
No obstante, en un Mundial donde Noruega y Marruecos siguen firmes, la etiqueta de “favorito” nunca había sido tan frágil.