Trabajar hoy, para comer hoy

El gobierno se está tardando. No se tienen y tampoco se están generando las mejores condiciones para que muchos mexicanos, esencialmente los más pobres, se queden en sus casas como se les está pidiendo por la pandemia.

La realidad de esos millones de mexicanos derrumba cualquier instrucción al respecto: tienen que trabajar hoy para comer hoy. Viven, literal, al día.

Se requiere de acciones gubernamentales inmediatas y concretas para cubrir necesidades elementales de una familia. Porque si no es así, les dará lo mismo morir contagiados con el coronavirus o morir de hambre y en la primera opción hasta tendrán una posibilidad de salvarse.

No hay aún claridad desde el gobierno federal sobre una estrategia oficial para atender a los más vulnerables. Ni cómo se les haría llegar ayuda directa ni cómo se brindaría algún tipo de estímulo a las micro, pequeñas y medianas empresas para que sostengan durante la crisis su planta laboral.

Y otra vez la realidad habla: la inmensa mayoría de esas empresas que emplean a millones de trabajadores, no pueden sobrevivir sin ayuda y acatando la orden presidencial de no despedir a sus empleados.

Cuando el Presidente se confronta con el sector empresarial está alimentando a  una gran parte de la base que lo llevó al triunfo, pero al mismo tiempo está desalentando a un gremio que es fundamental para el propósito de un buen gobierno. Peor, cuando brinda el mismo trato a los más grandes, voraces y evasores fiscales muchos,  y a los más pequeños, aquellos que con gran esfuerzo sostienen modestos negocios y brindan ocupación a millones de trabajadores.

Y no se va bien. Entre el 13 de marzo y el 6 de abril se perdieron cerca de 347 mil empleos, de acuerdo a cifras oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social. Además, según apreciaciones de la Organización Internacional del Trabajo, en nuestro país podrían perderse hasta 7 millones de empleos durante la pandemia. No son solo números. Son millones de familias que se quedan sin un ingreso para sobrevivir.

El mismo gobierno ha lanzado a la calle a miles de trabajadores en las semanas recientes y podría seguir haciéndolo debido a las instrucciones giradas a las dependencias para que reduzcan sus gastos.

De acuerdo con lo anunciado por la Secretaría de la Función Pública, el Presidente le instruyó informar al gabinete legal y ampliado sobre la necesidad de reducir en al menos 50% el gasto asignado a servicios generales y de operación. Y ya aplican.

¿Por qué el gobierno sí y las empresas no? Aunque sean exhibidas, como amenazó el propio Presidente que lo haría con aquellas que despidieran trabajadores o bajaran sueldos en este emergencia sanitaria y económica.

Comentarios

in dapibus ut vulputate, lectus Sed ut commodo ipsum Nullam adipiscing accumsan