¿Tienes problemas para quedar embarazada?

En la actualidad las dificultades a la hora de intentar un embarazo se presentan con mucha más frecuencia que hace décadas; tal vez, esto se deba a la tendencia de postergar el momento en el que se planea el primer embarazo, esto puede ser debido a que que la fertilidad disminuye en la última etapa de la etapa de juventud.

No obstante, el por qué muchas mujeres no logran quedar embarazadas va más allá de lo biológico, y se adentran en el ámbito de la psicología. En estos casos, normalmente hay un bloqueo de tipo emocional que debemos tomar en cuenta: la ansiedad.

Presión y ansiedad por lograr un embarazo

La ansiedad está presente, en mayor o menor medida, en la mayoría los casos de tipo psicológico. Un alto porcentaje de personas diagnosticadas con depresión presentan también alteraciones de ansiedad y lo mismo ocurre con problemas como las adicciones, el insomnio, el estrés postraumático, etc.

Es un hecho que el ámbito de influencia del exceso de ansiedad es tan grande que incluye también problemas considerados de tipo médico o biológico y la dificultad para concebir es un ejemplo de esto.

¿Por qué sucede esto?

Casi todo lo que sucede en el cuerpo de una persona tiene una faceta biológica y otra psicológica, ambas son realidades interconectadas, forman parte de lo mismo. No obstante, a veces ponemos más atención en solo una de ellas. Por eso se entiende que los problemas de ansiedad sean algo con implicaciones biológicas y psicológicas, y ambas favorecen la aparición de dificultades para lograr un embarazo.

Problemas biológicos para lograr un embarazo relacionados con la ansiedad

Aquí nos enfocaremos en el caso de personas que a pesar de no presentar causas médicas que impidan tener un bebé, tienen dificultades para lograr el embarazo producidos por la ansiedad.

Cuando sentimos ansiedad, nuestro organismo moviliza recursos para prepararnos ante posibles peligros u oportunidades que podrían aparecer en cualquier momento. Esto lo hace sacrificando funciones que aportan beneficios a medio o largo plazo, y desde luego, la posibilidad de tener un bebé es uno de ellos.

Por ejemplo, se ha visto que incluso en embarazos que no terminan en aborto involuntario, se presentan altos niveles de ansiedad durante la gestación y esto hace que suban significativamente las probabilidades de desarrollar problemas de salud.

De la misma manera, cuando se presentan niveles altos de ansiedad se debilita mucho el sistema inmunitario, y esto da pie a una producción anormal de hormonas, las cuales tienen efectos muy variados a nivel psicológico y también en el funcionamiento de órganos y tejidos celulares repartidos por todo el cuerpo. Las consecuencias de todo esto son hasta cierto punto impredecibles y varían mucho de una persona a otra, pero por lo general podemos asociarlas a un desgaste en el estado de salud, lo cual repercute en la fertilidad y la viabilidad de los embarazos.

Problemas psicológicos para concebir ligados a la ansiedad

Por todo lo anterior podemos darnos cuenta que el exceso de ansiedad tiene una faceta biológica, y ahora es momento de conocer un poco mejor su faceta psicológica en lo que se refiere al modo en el que afecta a la capacidad de concebir un bebé.

El aspecto número uno a tener en cuenta es que la ansiedad es un estado capaz de hacernos entrar en un círculo sin fin de comportamientos problemáticos que nos predisponen a seguir sintiéndonos ansiosos. Por ejemplo, una mujer que piensa que le resultará muy difícil tener un bebé y por esto comienza a estresarse y a controlar cada aspecto de su vida para intentar concebir y que el embarazo evolucione bien. La mezcla entre actitud hiper-vigilante y el miedo a fracasar aumentara las probabilidades de que esta persona no logre su objetivo a causa de un auto-sabotaje sin darse cuenta.

La ansiedad deriva frecuentemente en problemas para dormir o a llevar una alimentación inadecuada. También se puede caer en situaciones en donde se tengan pensamientos catastróficos de manera constante. Todos estos elementos no solo hacen que la ansiedad se siga acumulando, sino que constituyen por sí mismos problemas que, por su cuenta, son capaces de disminuir las probabilidades de que la gestación vaya de una forma adecuada.

Por otro lado, en el caso de las mujeres no hay que dejar de lado una fuente de estrés que viene casi “de serie”: la presión social y las expectativas de los familiares y seres queridos, que están deseosos de que todo vaya perfectamente. El rol de la mujer está ligado a la reproducción y la capacidad de tener hijos, de manera que para muchas mujeres la posibilidad de ser incapaz de tener bebés supone casi una crisis existencial generadora de estrés.

¿Qué se puede hacer?

Lo ideal para evitar que la presión y la ansiedad tengan un impacto en la capacidad para tener un embarazo viable, es tener a la mano el apoyo profesional de un psicólogo. Sin embargo, además de esto, hay una serie de puntos que suelen ayudar si los incorporamos a nuestro día a día. Este es un resumen:

No intentar bloquear todos los pensamientos negativos

Practicar técnicas de relajación diariamente

Reorganizar el horario para disponer de tiempo seguido para descansar

Seguir un horario de sueño definido

Confiar en el propio sentido común a la hora de evitar riesgos

Limitar el tiempo que se pasa leyendo sobre los embarazos

Mantener aficiones más allá de la maternidad y la temática del embarazo

¿Necesitas ayuda en este sentido?

Si estás experimentando problemas para concebir y crees que parte de las causas son de carácter psicológico, te invito a ponerte en contacto conmigo en el teléfono 6671 31 34 03 ya sea por mensaje de Whatsapp o por llamada.

Juan José Díaz – Psicólogo, psicoterapeuta e hipnosis clínica.

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