Serenidad ante la crisis

No hay manera de acabar de tajo con la emergencia sanitaria y económica generada por el Covid-19, pero sí es posible de tomar medidas para reducir el impacto de la misma.

Para ello se requiere responsabilidad, serenidad y gran visión de los gobiernos de todos los niveles, y compromiso y adhesión a la lucha de toda la sociedad, de acuerdo a lo que le corresponda.

Además, que actores políticos de peso y partidos dejen por una lado su mezquindad y aporten cuando menos una postura generosa y solidaria ante la gravedad de la situación. Que no aprovechen la desgracia para “llevar agua a su molino”, para sacarle raja política a la crisis.

Se tiene que partir de que lo peor de todo esto está por venirse en las próximas dos o tres semanas. Si no es posible llegar a un gran acuerdo nacional, cualquiera que sea el obstáculo, que cada quien haga el trabajo que tenga que hacer para atenuar los efectos de la tragedia.

Creo que no es mucho pedir. Van algunos puntos que creo la sociedad vería como un mensaje de esperanza:

1.- El Presidente, Andrés Manuel López Obrador, desde su púlpito de la conferencia mañanera no cesa en repartir acusaciones, justificaciones, señalamientos y amenazas contra quienes dice, son sus adversarios. Que haga una tregua temporal.

2.- Diputados federales de Sinaloa “truenan” contra el gobernador, Quirino Ordaz Coppel, a quien acusan de desacreditar las acciones del Gobierno Federal sobre los apoyos enviados para atender el Covid-19. Que quiere hacer quedar mal al Presidente para que se diga es el Gobierno Estatal el que enfrenta la situación. En plena emergencia si un señalamiento de esta naturaleza no se argumenta a satisfacción, queda como una denuncia de mal gusto, de ruindad, de bajeza y de desatado oportunismo

3.- El Gobierno del Estado debe informar con claridad sobre el origen de los recursos que se utilizan en esta lucha y la fuente de la que provienen los insumos entregados.

4.- No se debe permitir ni la más mínima duda de que los trabajadores del Sector Salud, que están en la primera línea en esta batalla, están recibiendo los equipos e insumos que les permitan realizar su trabajo con absoluta seguridad.

5.- Que los alcaldes cumplan con su obligación, que no dependan exclusivamente del recurso oficial para esta lucha, que tiendan puentes con sectores locales de la sociedad que están en posibilidades y dispuestos a aportar algo en tan delicada circunstancia. Son los líderes políticos en sus respectivos municipios.

En este punto, es oportuno reconocer el caso Guasave, donde la alcaldesa Aurelia Leal López y su equipo, tomó con gran seriedad el problema. Con recursos propios y en colaboración con diversos organismos sociales y productivos realiza actividades muy importantes para prevenir el problema sanitario y atender con ayuda alimenticia a segmentos más vulnerables de la sociedad. La emergencia ha hecho posible dejar por un lado sus diferencias, que las tienen, pero han entendido que hay un objetivo muy superior a ellas.

6.- Y el punto más importante, porque todos los anteriores de poco servirán si este no se concreta, que como ciudadanos asumamos con la seriedad que la gravedad del caso amerita, acatando las recomendaciones de las autoridades ante la emergencia.

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