Ninguna reforma constitucional puede ser aprobada en nuestro país si no se reúnen las 2/3 partes de los votos de la Camara de Diputados, y las 2/3 partes de los votos en el Senado. En la Cámara de Diputados se necesitan 334 votos, y en el Senado 86 votos. Ningún partido por sí solo los tiene. Por eso son necesarias las alianzas.
Algunos hablan de que Morena es un Partido hegemónico, solo quiero recordarles que el país tiene 2,478 divisiones administrativas de nivel municipal, de los cuales Morena gobierna en 733 municipio.
Partido hegemónico fue el PRI, cuando gobernó durante varias décadas todos los Estados de la República, en la inmensa mayoría de los municipios, y en el Congreso de la Unión tenía las 2/3 en ambas cámaras. Eso es ser hegemónico.
Dos son los temas claves en la propuesta que nuestra presidenta Claudia Sheinbaum hizo llegar al Congreso de la Unión: Diputados plurinominales y financiamiento de los partidos y diputados plurinominales.
No solo es el dinero la sustancia clave en la argumentación para aprobar o rechazar la iniciativa de reforma electoral que propone la presidenta Claudia Sheinbaum, son también los diputados y senadores plurinominales. Ambos temas la oposición y partidos aliados de Morena no quieren que sean tocados.
Vivimos una democracia muy cara, el voto en las elecciones en México, es de los caros del mundo, por eso en la propuesta que ya está en el Congreso de la Unión se busca reducir el dinero que reciben los partidos hasta en un 25%. Morena es el único partido político que quiere cambiar esta situación. En la actualidad los afiliados a los partidos políticos ya no cotizan, ya no hacen una aportación económica a su partido. Se perdió esa mística en la derecha y en la izquierda.
Se combate al nepotismo, y es parejo para todos los partidos políticos. Se construye una república y no una monarquía, donde los puestos son heredados. José López Portillo cuando fue presidente de la república dijo: “Mi hijo es el orgullo de mi nepotismo”. Hoy tenemos gobernadores que pretenden dejar a sus mujeres de gobernadoras, cualquier parecido con Nicaragua es puro coincidencia.
En 1912, el sociólogo alemán Robert Michel al principio del siglo XX, observo cómo funcionan las organizaciones: todas las organizaciones devienen en oligarquías. Los líderes buscan control y más recursos económicos. La Ley de la Oligarquía tiene más de 100 años, y sigue teniendo actualidad. Con los cambios que se proponen en la reforma electoral se busca reducir el poder de esas oligarquías incrustadas en los partidos políticos.
Con la reforma propuesta por Claudia Sheinbaum se busca que todo el candidato a diputado y a senador que llegue al Congreso de la Unión haga campaña, que trabaje en territorio. Se acabarán las listas ordenadas que elaboraban las dirigencias de la los partidos, o los altos funcionarios del gobierno. Los candidatos ya no serán propuestos o palomeados como en el Porfiriato.
Serán diputados plurinominales aquellos candidatos que resulten los mejores perdedores en los distritos electorales. Todo candidato tendrá que buscar el voto en el electorado. Y otro grupo de diputados plurinominales serán los mejores que compitan en su circunscripción respectiva.
Se propone la reducción de 32 senadores plurinominales. Esta lista la hacían las oligarquías en los Partidos Políticos. Serán 96 Senadores, 64 los que ganen por mayoría en su Estado y los otros 32 los mejores perdedores en cada uno de los Estados.
Otros puntos importantes de la propuesta de Claudia Sheinbaum, es el voto de los mexicanos en el extranjero, la regulación de la Inteligencia Artificial en las campañas y la eliminación del nepotismo.
En las próximas semanas veremos que tanto avanza la propuesta de reforma electoral de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum.