¿Químico sin química?

A la yugular se le fueron al alcalde de Mazatlán. Felipe Silva, el empresario que organizaba el ya fallido y cancelado concierto de Pancho Barraza el próximo 6 de abril en el Teodoro Mariscal, acusó a Luis Guillermo Benítez Torres de ser “nefasto”, de proteger oscuros intereses, y de hacer todo lo posible por sabotear los eventos que generan empleos y reactivan la economía del puerto.

Simplemente no hubo química con el “Químico”, aseveró el empresario, quien en una sola frase supo acuñar este conflicto que vaya que le va a restar bastante popularidad al alcalde, pues ya hasta manifestaciones le fueron a hacer a Palacio Municipal.

Sin duda, se abrió un nuevo frente el “Químico”, y quizá de manera innecesaria. Por cierto, el empresario argumentó que sí se hicieron los trámites necesarios ante el ayuntamiento para poder realizar el concierto, pero por alguna razón no prosperaron. Por lo pronto, dijo que de ninguna manera volverá a intentar hacer eventos en Mazatlán, en tanto continúe la actual administración. Duro y directo. Se vale sobar, hay que decirle a Benítez Torres…

El que hasta a los santos se está encomendando es el dirigente del PAN en Ahome, Ariel Aguilar Algandar, para que le cumplan uno de sus más grandes deseos: que Manuel Guillermo Chapman pida licencia definitiva como alcalde.

Don Ariel reconoció que a los santos “los puso de cabeza” para que en el gobierno federal le pidan la renuncia a Chapman Moreno y que no se trate solamente de un permiso de 10 días. Eso sí, quién sabe si le puedan cumplir porque el propio Don Billy juró y perjuró que nadie lo ha llamado a rendir cuentas.

El miércoles, previo a tomar su vuelo a la Ciudad de México, el munícipe reiteró que nadie del equipo de la Presidencia de la República le jaloneó las orejas y que sólo pidió el permiso para hacer gestiones, y si le va bien, incluso hasta regrese antes de los 10 días. ¿Será? Dicen que a los políticos no hay que creerles mucho. Dentro de poco se podrán aclarar las cosas…

En el Cabildo de Salvador Alvarado las cosas se pusieron intensas este jueves pues los regidores de oposición sacaron “los trapitos al sol” y pusieron en la mesa el retraso en los asuntos que han sido turnados a comisiones y culparon a la mayoría priista que preside dichas instancias por no organizar las reuniones de trabajo.

Incluso, al regidor del PAS, Romeo Galindo, se le olvidó cualquier formalidad y protocolo y dijo que los del tricolor sólo podían dar “justificaciones pende… porque mucho han dicho y poco han hecho. Ante esto, el priista Víctor Manuel López Miramontes, rompió su tradición de hablar poco en cabildo y pidió la voz para manifestar su molestia por el tono en que se expresó su compañero pasista. Dijo que le acepta el sarcasmo pero no las groserías y que algo se tiene que hacer porque deben “ser ejemplo y cuidar el lenguaje”.

Y como el mismo Romeo lo repite a cada rato: “El niño es llorón y le mueven la cuna”, de inmediato reviró que prefiere ser grosero y no “huevón”. Pero el caso es que ni unos ni otros se salvan, la responsabilidad es de todos y si las cosas no se hacen, la ciudadanía paga los platos rotos y todos quedan a deber, así que lo más recomendable es que se pongan a trabajar cada uno en lo que le toca.

En todas partes se “cuecen habas” no cabe duda, y sabemos que, por desgracia, la corrupción y los abusos se presentan en casi todos los ámbitos. Pero pensar en que los médicos caen en estas prácticas es de verdad doloroso. A raíz del caso de la niña que le picó un alacrán en Sinaloa de Leyva, salió a relucir la “ponzoña” de muy malos vicios también en este gremio.

Aún y cuando la familia no quiere mayores problemas y no harán nada para denunciarlo, nos confirman que fueron 6 mil 600 pesos los que le entregaron el lunes, cuando su hija se debatía entre la vida y la muerte, a un galeno del Hospital General de Guasave, quien de hecho les condicionó la ambulancia de Cruz Roja, sabiendo que el servicio se les prestaría de manera gratuita.

No hay palabras para describir a quienes quieren lucrar con este tipo de casos y lo peor es que en palabras de los paramédicos del centro hospitalario, no es la primera tranza que les cachan a los discípulos de Hipócrates. Y la pregunta es: ¿y los directivos del hospital y la Secretaría de Salud no están enterados de estas situaciones? Porque algo se debe de hacer para evitar más casos como estos. Así se las gastan. O peor…Comentarios: [email protected]

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