Pórtense bien por favor #SoyQuirino

El gobernador Quirino Ordaz Coppel será el único mandatario en todo el país que dará el tradicional Grito de Independencia con público en la explanada de Palacio de Gobierno en Sinaloa, cuando los otros 31 gobernadores y el propio presidente Andrés Manuel López Obrador decidieron que lo harán sin gente para prevenir nuevos contagios por el coronavirus.

            Aunque el gobernador sinaloense haya dispuesto un máximo de 500 asistentes a la explanada de palacio, guardando la sana distancia, sin espectáculo musical y sin puestos de vendimia, la realidad es que al hacerlo a invitación abierta, es decir, a los primeros 500 que lleguen, no se garantiza que no habrá aglomeraciones ni tampoco el traslado de cientos de personas que saldrán desde sus casas esta noche para dirigirse hasta palacio a disfrutar de una tradición tan arraigada en el deleite y la idiosincrasia del pueblo mexicano.

            Si pudiéramos pensar que la gente será prudente en esta ocasión y sólo unos pocos acudirán al llamado a celebrar el Grito de Independencia para no exponerse ante la pandemia, recordemos que fue precisamente la imprudencia de muchísimos sinaloenses lo que imperó cuando el gobernador decidió levantar la «ley seca» en mayo pasado, desatándose con ello las reuniones y las fiestas que derivaron en un incremento de casos de coronavirus que colocaron a Sinaloa como líder nacional.

            «Voy a levantar la #leyseca en #Sinaloa, confío en que tod@s ustedes serán responsables y seguirán cuidándose en casa. Entonces, a partir de mañana ya habrá venta de cerveza y licores… pórtense bien por favor #Soy Quirino», publicó el gobernador en Twitter el pasado 18 de mayo. Pero no le hicieron mucho caso.

            El Grito de Independencia la noche del 15 de septiembre es sin duda el clímax de todo gobernante, un momento sublime, la sensación de verse como el líder de las masas que lo aclaman y le responden a sus proclamas desgañitándose en un hechizante éxtasis nacionalista. Es por ello una tentación muy difícil de vencer para cualquier gobernante, máxime si desde antes de la Independencia ya se manifestaba este poder supremo con el gran Tlatoani que hablaba y ejercía su autoridad ante todo el pueblo mexica.

            Pero esta tentación la pudo vencer ahora Andrés Manuel López Obrador, contra todos los pronósticos. El presidente decidió dar un paso atrás en su culto a su persona —y esto ya es mucho decir, bastante, en realidad— y optó por no permitir la asistencia de público en el zócalo de la Ciudad de México para que nadie más se ponga en riesgo ni le pueda gritar fervorosamente sus ¡Viva!

            Lo mismo hicieron los gobernadores de los otros 31 estados, que así como en la ceremonia de la Ciudad de México, proyectarán el evento a través de los medios de comunicación, de las redes sociales y de las plataformas en streaming para que los ciudadanos puedan seguirlo desde sus hogares de una forma segura.

            Sólo en Sinaloa habrá cientos de asistentes a la ceremonia del Grito de manera presencial. Sólo aquí la gente podrá desgañitarse y gritar ¡Viva! con todas sus fuerzas, ante las proclamas del gobernante.

            Bueno, es que la tentación es mucha… y el hechizo, sublime.

            Dialoguemos para conocer más, que el conocimiento nos hace libres.

Twitter: @marcocesarojeda

Comentarios

Curabitur mattis ipsum ante. Praesent dolor venenatis, risus. consequat. libero