No vamos bien

Es evidente que no hemos hecho las cosas bien para enfrentar la emergencia sanitaria generada por el covid 19, ni gobierno ni sociedad.

La pandemia llegó cuando desafortunadamente el sistema de salud estaba ya en crisis con un Seguro Popular que no acababan de sepultar y un Instituto Nacional de Salud paa el Bienestar (Insabi), que nacía con todas las carencias. Eso es un factor importante.

Ayer el vocero oficial sobre el covid 19 del gobierno federal, Hugo López-Gatel dijo que la responsabilidad de que la pandemia se frene es de nosotros los ciudadanos. Sin entrar en controversia, en lo esencial tiene razón.

Pero falta que el Estado mexicano cumpla con la parte de la que no se puede deslindar, como brindar información veraz y oportuna, implementar y hacer respetar estrategias emergentes, proveer de infraestructura hospitalaria, médicos, enfermeras, insumos de protección y medicinas.

Dijo también que Sinaloa va muy bien en el combate a la enfermedad, pero no se ve de esa manera y tal aseveración puede tener un efecto contraproducente en la población.

No nos vayamos con la finta. No debemos bajar la guardia. No vamos bien. Eso lo confirman básicas comparaciones estadísticas sobre el comportamiento de los contagios en la entidad, una de las primeras a nivel nacional donde se detectó el coronavirus.

En el país se tiene una tasa de 238 casos confirmados por cada 100 mil habitantes, mientras que en uno de los estados más exitosos en las acciones contra el covid 19, como es Jalisco, ese parámetro se encuentra en los 110 casos por cada 100 mil habitantes.

Con poco más de 10 mil casos confirmados, en Sinaloa se tienen 312 casos por cada 100 mil habitantes, con una alta letalidad de 16.3 porciento.

En cuanto a los principales municipios, la tasa de casos por cada 100 mil habitantes es de 327 en Mazatlán, 358 en Ahome, 381 en Culiacán y 556 en Guasave.

En Guasave, donde hay que reconocer el esfuerzo del personal médico, autoridades municipales, empresarios y sociedad civil que han hecho lo que está en sus manos en cuanto a aportaciones de insumos y sanitización, pese a las carencias con las que se ha trabajado hay una tasa de letalidad 13.3, mientras que en Ahome es de 21.7, en Culiacán de 18.0 y en Mazatlán de 11.7.

Son parámetros altos en relación a la media nacional. No vamos bien. No nos podemos confiar.

Es momento de acatar las recomendaciones preventivas de las autoridades de salud de todos los niveles. Todas en la medida de lo posible.

Ya el subsecretario López-Gatel apareció con cubrebocas el pasado fin de semana, ojalá el mensaje sea atendido, porque hace 2 meses y medio, el 27 de abril, lo descalificó.

Y esos mensajes importan, e importan mucho.

Comentarios