No te acabes sistema

Culiacán, 25 de mayo 2020. En reciente reporte de la Condusef, cuyo titular es Óscar Rosado Jiménez, se consigna que el ingreso de la “banca múltiple”, por el cobro de comisiones y tarifas, de enero a marzo de 2020, asciende a 46 mil 484 millones de pesos, un incremento de 3 mil 71 millones respecto del mismo periodo del año anterior.

Las comisiones bancarias en México son de las más altas del mundo y hasta ahora todos los intentos por bajarlas han fracasado.

El gobierno actual no ha encarado este problema y los banqueros, extranjeros y sus socios nacionales (el 90 por ciento son extranjeros) siguen haciendo de las suyas con total impunidad.

En el marco de la crisis por la pandemia, el Consejo Coordinador Empresarial (CEE) al que pertenece la Asociación Nacional de Banqueros, ha estado presionando al gobierno de AMLO para que se firme un “acuerdo nacional”, que incluye gestionar créditos (controlado el retorno del dinero al banco) tanto para la oficialidad como para los clientes en general.

Desde luego, esos créditos, de darse, implican cobros no menores, tarifas y comisiones.

¿De eso se trata?

DE PEROGRULLO

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho, correctamente en nuestra opinión, que es pronto para hacer análisis sobre las causas y los efectos del nuevo coronavirus  y advirtió que la “pandemia en curso nos dejará centenares de miles de ausencias irreparables y una economía dislocada y severamente disminuida”.

Es cierto, como también expresó, que el coronavirus puso en evidencia “la desatención, por décadas, de las enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y los padecimientos renales, acrecentada como consecuencia del consumo de productos alimenticios industrializados denominados ‘chatarra’, la ausencia de educación nutricional y de fomento al ejercicio físico y a las actividades deportivas”.

Pero no sólo, está también la criminal negligencia del sector salud (aceptando las excepciones); la incompetencia e insensibilidad de quienes lo dirigen y administran; las carencias irresolubles hasta ahora y, en suma, un contexto de profundo deterioro que, en lo social, educativo y cultural, parece no tener remedio en este país.

No les gusta que se diga, pero enjaretar toda la culpa al pasado (que bastante tiene, sin duda) no justifica que en lo que va del actual régimen las cosas sigan igual y en algunos casos peor.

¿SE ACELERA EL “AÑO DE HIDALGO” EN BC?

Como se informó, por unanimidad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), declaró inconstitucional la llamada “Ley Bonilla” en Baja California y, de esa manera, el gobernador actual, Jaime Bonilla (¿Morena?) se tendrá que ajustar a un periodo de dos años (para ese periodo fue electo) y no de cinco como pretendía.

Buen punto a favor de los ministros de la SCJN que calificaron al también llamado “bonillazo” como “un fraude a la Constitución, a la ley y a la voluntad popular”. Lo impidieron y es algo recuperable.

Supeditado el gobierno de aquella entidad a dos años, con elecciones el año próximo, muchos bajacalifornianos temen que el tristemente célebre “Año de Hidalgo” (del latrocinio antes de dejar el poder) se inicie desde ya.

Al margen de especulaciones y rumores, muy pendientes se tendrá que estar. La historia de este país justifica esos temores.

EN EL TINTERO

-Siguen las poses en el congresito de Sinaloa: una diputada de la fracción priista propone “hasta dos años de cárcel para quienes no acaten medidas sanitarias” y sin derecho a fianza. En la búsqueda del protagonismo regido por la ocurrencia, cosas veredes.

-Los mexicanos tenemos fama de ser buenos para presumir cosas como la enchilada más grande del mundo, o el aguachile idem, para aparecer en la ridícula lista de Guiness. Parece cosa menor, no lo es.

-Me pregunta un amable lector que si por qué ya no inicio con “Culiacán del caos vial, los retenes, baches y topes, Sinaloa”. No es porque eso haya acabado, es porque nadie hace caso de nada.

-Cada vez más, para los defensores acérrimos del régimen y sus epígonos, son inexistentes los argumentos y la crítica fundada. Será tarde cuando entienden que, con esos desfiguros, han sido sumamente irresponsables. La incondicionalidad y el fanatismo nunca han dado buenos frutos. Quizás aún haya tiempo.

-No es cosa de rechazar sin más, la corrupción sigue sin freno en México y no hay caso en negarlo. La intención de AMLO es buena, pero es una lucha que se tiene que seguir dando y no se va a resolver con simples rechazos declarativos.

-Esta columna aparece en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com); “voces del periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx) y Síntesis de prensa, de Héctor Muñoz. (cano.1979@live.com).

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