MUERE OTRA LEYENDA

En estos últimos días han muerto auténticas leyendas de sus respectivas organizaciones, ayer, en el transcurso del día lunes, falleció una luminaria del beisbol profesional de Grandes Ligas. Un jugador que formó parte de la legendaria máquina roja comandada por el experimentado Sparky Anderson, hablamos de los Rojos de Cincinnati, que hicieran en verdad una época maravillosa de la Liga Nacional. Un equipo donde brillaron tipos del calibre del rey de los imparables de por vida: el inconmensurable Pete Rose, ahí estaba Jhonny Bench, Atanasio Pérez, mejor conocido como Tany Pérez, César Gerónimo, entre otros muchos más, que con el paso del tiempo se convirtieron en ídolos como el parador en corto a quien la justicia del Salón de la Fama no le llegó, como David Concepción.

Murió Joe Morgan, uno de los mejores segunda base de la historia de Grandes Ligas desde su fundación en Liga Nacional en 1876. Morgan falleció a la edad de 77 años, él debutó con los colts 45, como se le conociera a lo que hoy es Astros de Houston, esto fue en el año de 1963, retirándose hasta el año de 1984, es decir, por espacio de 22 años regó su enorme talento. Morgan, además, estuvo con equipos como los mismos Rojos, Gigantes de San Francisco, Filis de Filadelfia y Atléticos de Oakland. En su paso por Grandes Ligas bateó para .271, logrando depositar hasta 268 pelotas atrás de las bardas, y tuvo tiempo de robarse hasta 689 bases.

Joe Morgan fue en par de ocasiones, el Jugador Más Valioso de la temporada de manera consecutiva. En el año de 1975 y 1976 ganando par de Series Mundiales, fue partícipe de 10 Juegos de Estrellas, formando parte del Salón de la Fama de Grandes Ligas desde el año de 1990, ganó 5 guantes de oro, además de un bat de plata. El rico legado que deja Joe Morgan es extraordinario. Descanse en paz un engranaje de la gran máquina roja: los Rojos de Cincinnati, de la señora Margott Schott.

Ironías de la vida, el mexicoamericano Rich Rentería forma parte de la tercia de mánagers con posibilidades de ser nombrado el Mánager del Año en la Liga Americana. Ayer, si, ayer, fue despedido oficialmente tras cuatro temporadas al frente de los llamados “patipálidos”. A los Medias Blancas de Chicago los llevó a la postemporada este atípico 2020 tras 10 años de ausencia, sólo que ni las manos metieron frente a los Atléticos de Oakland. Rentería, de estupendo paso por el beisbol mexicano tanto en invierno como en verano, ya no es más el mánager en Grandes Ligas. En su paso por Chicago acumuló números de 236-309 en ganados y perdidos.

Quien lo dijera, no hace tanto tiempo estuvo jugando para los Mayos de Navojoa en Liga Mexicana del Pacífico, hoy, Randy Arozarena en su segundo año en Grandes Ligas, hace historia en el llamado mejor beisbol del mundo, uniendo su nombre a históricos como el mismo José Canseco, Kendrys Morales, el inolvidable Atanasio Pérez, como los nativos de la isla de Cuba en dar cuatro cuadrangulares en postemporada en Grandes Ligas. Arozarena el pasado domingo mandó a 108 millas un lanzamiento de Valdez, de Houston, para en ese momento emparejar la pizarra a una carrera. Arozarena se ha convertido en noticia y seguido por todos los micrófonos y cámaras para ver de qué puede ser capaz, en estos momentos Víctor Cuevas Junior debe de andar escupiendo por un colmillo.

Los Astros de Houston están anunciando para el tercero de la serie de campeonato de la Liga Nacional, al de Mazatlán José Luis Hernández Urquidy. A este mazatleco le hace falta ese pequeño salto de calidad, es decir, que con el hecho de treparse a la loma signifique sinónimo de victoria, al momento no la vemos en él, cierto, trabaja 5 a 6 entradas pero a veces eso no basta, lo que importa es la calidad del trabajo que le está faltando.

Ya casi a unas horas de que inicie la temporada de Liga Mexicana del Pacífico, contrario a otros muchos años, no vemos la euforia que en antaño vivíamos, tiempos en que los aficionados incluso dormían afuera de las taquillas para comprar su mejor localidad, sin embargo, siendo honestos, en estos últimos días hemos visto con mucha tristeza el rebrote de esta maldita pandemia. Tenemos muchas dudas al respecto de qué va a ocurrir con las aglomeraciones, siendo sinceros, no vemos cómo podrán controlar, si es que los aficionados se aventuran a asistir a los diversos escenarios, con el solo anuncio de que habrá determinado porcentaje de fanáticos en tribunas, hace de esto una verdadera trampa. Hacemos votos porque no ocurra nada. Nadie nos podrá platicar los efectos de esta maldita enfermedad, la que viví lamentablemente y de la que estamos limpios, sólo les digo, por favor, mucha cautela, mucho cuidado, con esto no se juega, las autoridades tienen que en verdad, jugar el mejor papel del mundo en aras de prevenir, cierto, ya están grandes todos y saben lo que hacen, pero al calor de las “cheves” muchos perdemos la noción de las cosas. El beisbol es por poco espacio de tiempo, vamos disfrutándolo con mucha seguridad, que yo no sé cómo es que se decreta el semáforo, si estábamos en amarillo y nos regresan a naranja. Creo deberíamos, por seguridad, sentirnos en semáforo rojo.

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