Miedo al salir del encierro: ¿qué hacer?

Con el fin del encierro por la pandemia, pueden presentarse miedos al enfrentar la vuelta a la normalidad.

Conforme la crisis del COVID-19 se va desarrollando y las medidas adoptadas por las instituciones de gobierno de cada país van deteniendo el contagio por coronavirus, llega el día en el que volvemos a salir con una supuesta normalidad.

Y digo supuesta porque, incluso se nos permite salir de nuestras casas por el tiempo que sea necesario e incluso ir a lugares de diversión y ocio, muchas personas aún no están preparadas psicológicamente para regresar a sus hábitos de vida de siempre.

En algunos casos, el miedo y la inseguridad ante la incertidumbre seguirán ahí, sobre todo teniendo en cuenta que el riesgo de contagio sigue siendo relativamente alto.

Con este este artículo les comparto los posibles problemas que puede generar esta angustia, así como algunos puntos a tomar en cuenta para afrontar la tan necesaria gestión de nuestros pensamientos y emociones.
Estas son algunas de las formas de malestar que pueden presentarse al salir del encierro hacia una vida “normal”:

  1. Tendencia a la hipocondría
    La creencia de que se está contagiado sin tener motivos objetivos para ello es un fenómeno se da con frecuencia en contextos de epidemia o pandemia. Quienes manifiestan patrones de comportamiento ligados a la hipocondría, además, casi no son capaces de pensar en otra cosa, e perciben todo lo que les pasa como una señal de que la enfermedad está avanzando por su cuerpo.
  2. Ansiedad generalizada
    Ante la incertidumbre, algunas personas pueden sentir que la ansiedad las acompaña allí donde vayan, sin llegar a generar crisis agudas, pero sin desvanecerse nunca del todo. Síntomas de esta alteración psicológica son los temblores, el pulso acelerado, los sudores fríos, los mareos, la tensión muscular, etc.
  3. Agorafobia o trastorno de pánico
    Quienes presentan predisposición a la ansiedad también podrían desarrollar síntomas de la agorafobia o del trastorno de pánico, al notar que en casi cualquier momento pueden perder el control de su cuerpo y entrar en una fuerte crisis de angustia. En muchos casos, además, temen morir a causa de esa crisis (por infarto o por accidente), aunque el peligro real de que eso pase sea casi inexistente.
  4. Bajo estado de ánimo
    En ocasiones, la sensación de estar abrumado puede hacer que, en vez de entrar en un estado de activación excesiva del sistema nervioso, se produzca el fenómeno contrario: la aparición de síntomas ligados a la depresión o a la distimia. En casos así, la persona tiende a sentir que nada de lo que vaya a hacer vale la pena, y adopta un estilo de vida más bien.
    Esta clase de problemas del estado de ánimo se presentan con frecuencia cuando se anticipa la aparición de una recesión económica, y en situaciones de vulnerabilidad financiera, entre otros contextos.

A la hora de lidiar con la incertidumbre a partir del momento del fin del confinamiento, como profesional de la psicología recomiendo seguir estas pautas que podrás aplicar en tu vida diaria.

  1. Adopta un sistema de normas sencillas
    Para minimizar el riesgo de contagio, es importante que evites en la medida de lo posible exponerte a lugares u objetos en los que podría estar el coronavirus; sin embargo, para no obsesionarte, deberías hacer un esfuerzo de auto-observación para darte cuenta de qué tipo de comportamientos realizados por ti son excesivos y te causan más problemas que los beneficios que te aportan.
    Una vez establecido ese límite entre lo razonable y lo excesivo, será más fácil seguir esas normas de manera espontánea, sin pensar demasiado en ellas. Por ejemplo, una norma sencilla de cumplir es no tocarte la cara si estás en la calle, pero una que resulta innecesariamente compleja es encontrar maneras de usar tu teléfono sin tocarlo con las yemas de los dedos cuando estés fuera; simplemente, úsalo como lo harías normalmente y rocíalo con desinfectante al llegar a casa.
  2. Practica ejercicios de atención plena y de respiración
    La atención plena, también conocida como Mindfulness, es un estado de consciencia que puede ser inducido a través de ejercicios muy fáciles de aplicar, y se caracteriza por situarnos en una perspectiva desde la cual vivimos el presente sin dejarnos llevar por las valoraciones morales y los juicios de valor. Esto es muy útil para desprendernos de la ansiedad y de los pensamientos intrusivos.
  3. Socializa
    Por mucho que te dé miedo estar cerca de personas, es importante no aislarse por completo. Piensa que más allá del riesgo de infectarse, está la certeza de que mantenerse lejos de los demás producirá alteraciones psicológicas dañinas. Busca un equilibrio entre la seguridad y una vida social plena, adaptándolo a tu estado de salud y edad.
  4. Ponte en contacto con la naturaleza
    Los lugares en los que predomina la naturaleza ayudan mucho a dejar atrás la ansiedad: la mezcla de estímulos propios de un entorno sin actividad humana y el aire puro invitan a que el cuerpo se relaje y deje atrás los pensamientos que generan angustia.
  5. Haz ejercicio
    Practicar ejercicio moderado de manera regular es una muy buena manera de regular las emociones, además de resultar sano para el cuerpo. Procura que sea una actividad que te estimule lo suficiente como para absorber tu foco de atención, y que a la vez no te desgaste demasiado. Salir a correr, por ejemplo, suele ser un ejercicio que funciona.
  6. Si lo necesitas, recurre a un psicólogo
    La labor de los psicólogos se vuelve especialmente importante durante la crisis de la pandemia global; afortunadamente, muchos atendemos tanto de forma presencial como mediante la modalidad de asistencia psicológica online, a través de video llamada. De ese modo, también pueden beneficiarse de estos servicios quienes temen salir a la calle debido al riesgo de contagio, o quienes tienen movilidad reducida.
    Si tienes alguna duda, comentario o estás interesado en contar con mi ayuda como profesional envíame un mensaje o llama al teléfono 6671313403 o visita mi página en Facebook: https://www.facebook.com/sensumpsicologiaycrecimiento/

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