La inteligencia artificial (IA) está presente en México en la manufactura; su valor radica en la geografía, su integración en las cadenas de suministro de América del Norte y en cómo la IA ayuda a optimizar estas cadenas, tanto en la predicción de lo que se va a requerir como en la mejora de la calidad. El caso del sector automotriz sobresale, ya que el 35 % de las exportaciones corresponden a este sector.
En cuanto a los datos públicos, destaca el modelo que utiliza el INEGI. Se señala que México es el tercer país con mayor cantidad de datos públicos que pueden ser procesados, y que la gobernanza del INEGI constituye un modelo de referencia. En este caso, puede servir como la base para otorgar servicios digitales.
México cuenta con más de 360 empresas de inteligencia artificial y un liderazgo en patentes, con un estimado de 4.22 por millón de habitantes. En nuestro país se estableció la primera Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial en 2018; lamentablemente, no tuvo continuidad. Posteriormente se creó la Agencia de Transformación Digital, lo que puede representar un intento por reimpulsar esta agenda digital.
Para el Dr. Julio A. Pertuzé, México enfrenta importantes desafíos en la adopción de la inteligencia artificial. Se estima que existen 40 iniciativas presentadas para regularla; sin embargo, no han sido coordinadas: 15 en el Senado y 25 en la Cámara de Diputados. Se percibe que podría generarse un marco normativo disgregado, de acuerdo con lo presentado hasta el momento.
En el horizonte también se vislumbra un grave rezago en materia de conectividad. Sin conectividad, la IA no puede funcionar. Una de las amenazas es que solamente la Ciudad de México concentra el ecosistema y el talento.
Los actores que participan en esta mesa de inteligencia artificial, como se puede observar, son: el INEGI, la Agencia de Transformación Digital, el Senado, la Cámara de Diputados, la Alianza Nacional para la IA, el Tecnológico de Monterrey, el Centro México Digital y la industria automotriz.
El senador Luis Donaldo Colosio ha señalado en reiteradas ocasiones que: “México tenía un liderazgo regional, pero ese liderazgo se perdió por falta de continuidad en la agenda pública nacional”.
En los próximos meses se analizará y discutirá si finalmente se presenta la iniciativa para regular la inteligencia artificial. Esperemos que sume a expertas y expertos de los sectores público, académico, privado y de la sociedad civil; solo así se podrá garantizar un desarrollo incluyente y profesional, orientado a garantizar el respeto a los derechos humanos en la era digital.
El reto del T-MEC para México seguirá siendo demostrar certidumbre jurídica y potencial de crecimiento económico para desarrollar la inteligencia artificial con solidez jurídica, viabilidad económica y ética.
El gran desafío estará en los próximos días, cuando finalmente pueda darse el debate en torno a la creación de una regulación de la inteligencia artificial, cuya prioridad debiera ser el respeto a los derechos fundamentales y colocar al ser humano en el centro de toda decisión, con su participación, para evitar que las vulneraciones a los derechos humanos aumenten en el corto, mediano y largo plazo.