Medicina amarga

Decenas de pequeños comercios en las diferentes ciudades del estado han bajado sus cortinas ante la emergencia sanitaria.

Los hoteles de la entidad cerrarán sus puertas obligados por las circunstancias y coadyuvar con ello a reducir el riesgo de contagio con el Coronavirus.

Dueños de restaurantes han cerrado sus negocios, reducido su actividad con implementación de estrategias como la sana distancia o bien se han limitado a las entregas a domicilio.

Se ha ordenado el cierre de playas y entonces los prestadores de servicios en éstas se quedan sin uno de los periodos más importantes, el de Semana Santa, de los pocos que tienen en el año para operar con ciertas utilidades.

Con ello se arrastra a la desocupación a transportistas, músicos y una alta gama de pequeños comerciantes libres que obtienen alrededor de esta actividad sus ingresos.

Entonces la demanda de bienes y servicios cae estrepitosamente por la falta de demanda. La gente no sale a la calle, a paseos, suspende sus labores y no hay a quien venderle.

Son acciones necesarias, pero, ¿qué negocio o actividad se puede sostener bajo estas circunstancias, manteniendo su planta laboral, pagando energía eléctrica, agua potable, impuestos y cumpliendo con obligaciones como Seguro Social o Infonavit?

Ninguna si no tiene un respaldo gubernamental justo y razonable, pero sobre todo apegado estrictamente a la ley y vigilada responsablemente su aplicación por la autoridad.

La serie de medidas que se están tomando en Sinaloa para reducir el riesgo de contagio con el Coronavirus, ya están generando un impacto importante en la economía de miles de micro, pequeñas y medianas empresas, que difícilmente podrán salir de su crisis solas una vez pase la emergencia.

Por ello la preocupación ante la embestida desde el gobierno federal al exigirles que mantengan todo personal y le sostengan intacto el salario.

Grave porque en palabras del propio Presidente de México, serían ellos, los empresarios, los responsables de esos despidos y serían expuestos públicamente por el propio gobierno, pero en ningún momento éste ha anunciado, aunque se espera que lo haga el domingo próximo, una estrategia de apoyo a las empresas para mitigar el impacto de las medidas.

Los negocios no podrán recuperarse solos, y cargarles desde ahora la culpa en caso de despidos y reducción de salarios es, en el mejor de los casos, producto de la deshonestidad o de la ignorancia, y en el peor, criminal y tremendamente perverso.

Por eso, mucho del futuro de este gobierno y la posibilidad de que el impacto en la economía de todos sea menor se juega el domingo con el anuncio que hará el Presidente sobre las medidas para atenuar el golpe a las empresas en este periodo de emergencia sanitaria y económica.

O es el mensaje convincente y viables las medidas que se anuncien, o esto se acabó.

En 280 caracteres. La presidenta municipal de Guasave, Aurelia Leal, dio a conocer que ella donará un mes de sueldo para apoyar a los más vulnerables durante esta emergencia. Ya se le sumaron varios colaboradores. De hecho se sabe que esto no va a solucionar el problema, pero lo importante es el mensaje que se envía. En otros niveles se replica la propuesta.

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