¿Más de lo mismo?

Culiacán del caos vial, los retenes, baches y topes, Sinaloa, 15 de abril 2019. Cada vez más a los observadores, periodistas y críticos independientes, les queda del todo claro que el anhelado cambio (aunque aún está en el rango de la expectativa y es válido otorgar la duda razonable) parece difuminarse al topar con el […]

Jorge Guillermo Cano, inició en La Voz de Sinaloa (1969); ha sido reportero y columnista en publicaciones locales y nacionales. Cuenta con Doctorado en Ciencias Sociales.

Culiacán del caos vial, los retenes, baches y topes, Sinaloa, 15 de abril 2019. Cada vez más a los observadores, periodistas y críticos independientes, les queda del todo claro que el anhelado cambio (aunque aún está en el rango de la expectativa y es válido otorgar la duda razonable) parece difuminarse al topar con el status, por la sencilla razón de que las bases de un sistema corrupto, injusto e inequitativo, los problemas de fondo, no han sido, hasta la fecha, atendidos.

Pese a los actores emergentes, los referentes a la vista indican que, en realidad, se trata casi de la misma “clase política” que esta vez aterriza llevada por el viento de la indignación nacional, aunque muchas y muchos de ellos sean corresponsables de la debacle que ahora, dicen, van a componer.

Pero como van las cosas, nada compondrán, sin sombra de duda. No sólo por la afinidad con los que ahora han enviado a la “oposición” y de lo que han formado parte, sino porque nunca ha sido esa su intención real.

Es lamentable, pues han tenido el apoyo de una ciudadanía harta de lo mismo, pero todo indica que seguimos prácticamente igual.

Y acorde con la cabeza de esta columna: mando militar a la militarizada “guardia nacional”, marginando acuerdos y violando, en estricto, la Constitución ¿Más de lo mismo?

¿LO PODRÁN ENTENDER?

Frente a la crítica, que si no atiende la realidad a nada contribuye, el gran problema, que debe estar en el centro de la discusión, es retomar la función social del periodismo y, hasta ahora, en lo que toca a la necesaria justa dimensión, desde las agrupaciones gremiales lo que ha campeado es la tibieza que ronda las quedadas de bien con quienes difaman y vilipendian a los periodistas sin distingos.

Debería entenderlo, pero no lo hace, la “clase política” emergente: debe su presencia al hartazgo ciudadano, a la protesta radical que encontró un referente sustentable en la figura de Andrés Manuel López Obrador (que, en estricto, poco necesitaba de la mercadotecnia electoral, pues la voluntad popular era definitiva); están donde están no por ellos en sí, sino por esa indignación que, hasta ahora, sigue sin respuesta tangible.

No debieran, pero lo hacen, asumirse como dirigentes o líderes intocables de una transformación que, en la práctica y a la luz de sus hechos, no han entendido cabalmente. Son sus acciones, en cambio, evidentes despropósitos que deben corregir, sin sombra de duda.

Los Estrada Ferreiro, Chapman y Benítez, pasando por diputados que todavía no se la creen, de Morena y de las siglas que se colgaron, tienen que razonar en serio, evaluar su actuación y tratar de enmendar sus continuos desaguisados.

Si no lo hacen, el tiempo de Morena como opción recuperable, así como las inercias en que confían, se agotará sin remedio. López Obrador será el principal afectado.

EN EL TINTERO

-Ahora se llamará “Partido Encuentro Solidario”, el de “encuentro social” que perdió justamente el registro por no contar con los votos necesarios. Aliado del obradorismo, es un lastre que tendrá costo electoral en contra. Ya se verá.

-El nuevo PES es el mismo grupo ultra conservador y profundamente reaccionario que se colgó de la opción morenista de la que, en estricto, aún con sus bemoles, le separa una brecha inabarcable.

-Sin duda alguna, los empresarios de la gasolina han maniobrado (con éxito, pues el gobierno federal los deja hacer) para subir a su arbitrio el precio de los combustibles, acrecentando sus ganancias en comparación al sexenio anterior. Se han aprovechado del subsidio y en lugar de bajar, aumentan. Es hora de que AMLO pase del dicho al hecho.

-Hasta siete retenes militares operan en la ciudad de Culiacán y sus alrededores. Violando la Constitución (diga lo que diga la “suprema corta”) se amparan en la endeble puerta de la “sospecha razonable”, que se aplica sin criterio alguno y sin ninguna justificación creíble. Y así vamos con la “cuarta”.

-Que hay nuevo Implan en Culiacán. Ya veremos si de algo sirve a diferencia de todos los anteriores. Mientras, la ciudad sigue siendo un caos intolerable debido a la impreparación de las autoridades del ramo y la complicidad evidente de las otras.

-Como se esperaba, al calificativo de prensa “fifí” que simplonamente adjudicó AMLO, se le respondió con el de prensa “fifichaira” y es una lástima que ese sea el nivel de discusiones que, estoy de acuerdo, deben darse en torno a la función social del periodismo.

-La “prensa fifichaira”, se nos dice, no sale gratis y, por ejemplo, goza de puestos y prebendas en el congresito de Sinaloa. Por nuestra parte, ni en uno u otro lado, sino siendo consecuentes con la función social a la que nos debemos, como le consta a todo mundo.  

-Esta columna aparece en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com); Síntesis de prensa, de Héctor Muñoz, y en “Voces del Periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx). ([email protected]).

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