Mal presagio

La complicada elección para la renovación de la dirigencia del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado (Stase), es un grave preludio de lo que puede ser el proceso electoral constitucional 2021 en Sinaloa.

No se trata, el caso particular del sindicato, de sólo pugnas internas, que son entendibles en este tipo de gremios, sino del hecho de que se hayan manifestado ahí intereses externos de manera violenta.

El que, por ejemplo, se haya actuado en contra de un grupo de trabajadores que trataba de llegar a Mazatlán la mañana del martes, de la manera en que se hizo, con una seria amenaza en caso de seguir su camino, es un mal presagio.

Y el que se les cerrara el paso con vehículos y se llegara a pinchar una de las llantas del camión en que viajaban, quitándole las llaves al conductor para que no pudiera continuar, es un acto que deja entrever que hay grupos que están dispuestos a conseguir sus propósitos por cualquier vía.

Dijo el Gobernador ante todo esto, que le “parece lamentable que haya ese tipo de hechos. No hay necesidad y no estamos ya para ese tipo de cosas. La gente quiere elegir entre uno u otro candidato. No están bien esos actos de intimidación, y en un proceso interno no se deben desbordar las pasiones”.

Cierto, no se deben desbordar las pasiones en un proceso interno, como tampoco en un proceso electoral constitucional como el que tendremos en 2021.

Por eso es necesario ir trabajando desde hoy con todos los actores políticos, para transitar hacia las elecciones del año próximo en Sinaloa, lo que se puede hacer con mucha responsabilidad, desde el gobierno y desde los partidos políticos.

El ambiente de encono político que se vive en el país es propicio para que alguien recurra a procedimientos nada ortodoxos y poco pacíficos para alcanzar sus objetivos. Ya ha sucedido antes.

Lo que ha sucedido en el Stase no es para nada edificante ni para la democracia sindical. Además, el mensaje que se envía ante el próximo proceso electoral es preocupante. 

Y en romper esa tendencia se debe de trabajar ya. Las diferencias se resuelven en las urnas con responsabilidad, no con discursos virulentos, actos intimidatorios o veladas amenazas. Bastante inseguridad y violencia hay ya en nuestras calles.

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