Todo comenzó en los dramáticos momentos finales de la II guerra mundial, cuando muchos hombres y mujeres quisieron sentar las bases de un sistema que evitara una repetición de los horrores desencadenados por la agresión de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón). Los tambores de la guerra siguen sonando siete décadas después de que la Asamblea General de la ONU aprobara la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, éstos siguen violándose en muchos países.
La obra El Parlamento de la humanidad de Paul Kennedy (Wallsen, Gran Bretaña, 1945) del historiador británico que hace algunas décadas alcanzó un éxito mundial con el libro Auge y caída de las grandes potencias, se hace preguntas básicas de acerca de la ONU:
¿Cómo funciona?
¿Cuál es hasta ahora el balance de sus realizaciones?
¿Qué podemos esperar de ella en el futuro?
Nuevamente América Latina se encuentra en una situación dificil, Venezuela ha sido invadida, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha expresado que no se está cumpliendo con el artículo 2 párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, que dice textualmente: “Los miembros de la organización, en sus relaciones internaciones, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”.
El Consejo Consultivo Nacional de Morena ha condenado la intervención militar de Estados Unidos en la hermana República Bolivariana de Venezuela porque constituye un acto de demolición de la legalidad internacional, particularmente de los principios del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y de la Carta de las Naciones Unidas.
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Los países miembros de la ONU han asumido y ratificado el compromiso de defender la soberanía de las naciones, la vida, la paz regional y el derecho internacional por sobre cualquier interés geopolítico y económico y de cualquier diferencia política o ideológica. El no hacerlo implica aceptación que la comunidad internacional no conozca más ley que la de la jungla y la imposición del más fuete. La contravención de estos principios básicos conlleva la deslegitimación ante el mundo de quien la comete.
México es un país amante de la paz. La política exterior se guía por nuestra Constitución, por lo que dice su artículo 89, fracción X, donde se enumeran los 8 principios con base en los cuales el Poder Ejecutivo Federal debe conducir la política exterior de México:
1.- La autodeterminación de los pueblos
2.- La no intervención
3.- La solución pacífica de controversias
4.- La proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales
5.- La igualdad jurídica de los Estados
6.- La cooperación internacional para el desarrollo
7.- El respeto, la protección y promoción de los derechos humanos
8.- La lucha por la paz y la seguridad internacional
La pregunta que algunos nos hacemos es: ¿Está cumpliendo la ONU el papel para lo cual fue construída? ¿Su diseño es el que la humanidad necesita?.