Los premiados

Terminó el controvertido sorteo del equivalente en dinero del avión presidencial, cuando menos en la mecánica de éste y la distribución de los números ganadores, porque seguro habrá muchas secuelas, políticas y legales.

Veamos: Los cachitos premiados con 20 millones de pesos cada uno se dividieron de la siguiente manera: 42 para los comprados por empresarios, 16 para los vendidos al público, 13 para los regalados a cerca de mil hospitales que atienden casos de Covid, 5 para los adquiridos por sindicatos, y 24 números premiados no se vendieron.

La ubicación de los boletos ganadores nos da una clara idea de quiénes compraron los cachitos.

En Sinaloa, de los 39 mil cachitos regalados a los hospitales, sólo uno resultó premiado. 20 millones de pesos para una institución de salud de San Ignacio, que seguramente servirán para mejorar sustancialmente las instalaciones y la calidad del servicio.

Vale la pena hacer algunas observaciones sobre el sorteo, al margen del destino que se dará a los premios no vendidos, que, se dice, irán al Sector Salud.

Un apunte: el Gobierno Federal invirtió 500 millones de pesos para la compra del millón de cachitos regalados al sector Salud. Estos obtuvieron 13 premios: 260 millones de pesos, 240 millones de pesos menos de lo que se invirtió. No parece que haya sido buen “negocio”.
Aquí lo dijimos hace unos días, basándonos en algo elemental de la ley de probabilidades: “Si compras un millón de cachitos gastas 500 millones de pesos, y a lo que puedes aspirar es a ganar 16.66 premios de 20 millones de pesos, esto es, a ganar 333 millones de pesos. Puede ser un poco más, pero también un poco menos”. Lamentablemente fue menos.

En Sinaloa se regalaron 39 mil cachitos para a 37 hospitales Covid, en lo que se invirtió 19.5 millones de pesos.

Si ese dinero público se hubiera entregado íntegra y directamente, cada hospital estaría disponiendo de 527 mil pesos para sus gastos.

Las probabilidades de ganar uno de los 100 premios de 20 millones de pesos era poco más de medio punto porcentual. Afortunadamente cayó uno aquí, y qué bueno.

Prácticamente se recuperó la inversión que se hizo, pero a nivel nacional no.

Esto nos deja una gran enseñanza. La solución de los problemas de Salud, la canalización de recursos para atender las carencias, no puede estar sujeta al azar.

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