Con la mira puesta en superar el histórico tercer lugar del 2023, se ha revelado la lista oficial de jugadores que portarán los colores de México para el Clásico Mundial de Beisbol de este año, buscando la gloria en un certamen en el que, desde ya, los equipos etiquetados como fuertes favoritos al título son Estados Unidos, Japón y la República Dominicana.
De esos auténticos dream team, uno se cruzará en el camino de nuestra selección en la primera ronda: los norteamericanos, cuyo plantel fue diseñado no solo para llevarse la corona, sino para ofrecer un espectáculo que posiblemente podría arrojar mayores emociones que un equipo protagonista de Serie Mundial, como el de los Dodgers muy reciente en los últimos dos años.
El equipo azteca presenta una mezcla balanceada entre estrellas consolidadas en las Grandes Ligas y el talento emergente de la Liga Mexicana del Pacífico. Pero quizás muchos se preguntarán: ¿Están todos los que son, o son todos los que están?
Tras la develación del roster hubo muchas opiniones a los pocos minutos de conocerse una lista en la que no aparece el antesalista Isaac Paredes, al serle negado el permiso de los Astros, como la ausencia del zurdo Julio César Urías por las razones que todos conocemos y que lo llevaron a ser suspendido del mejor béisbol del mundo.
Sin embargo, también fue cuestionada la ausencia de Mateo Gil, el hijo del manager en turno, quien pasa por un extraordinario momento no de ahora, sino desde la campaña anterior y que ha sido un artífice en la conquista del bicampeonato para los Charros de Jalisco. Muchos creen que tiene la calidad para estar en ese torneo, otros lo consideran todavía con poca madurez.
En el listado poco o casi nada se tomó en cuenta a jugadores que vieron acción en la reciente campaña de la Mex-Pac; apenas siete de ellos. Benjamín Gil le apuesta en mayor cantidad al talento de aquellos mexicanos y otros descendientes de familia azteca que transitan por equipos del mejor béisbol del mundo. Y hace bien, porque esa combinación le permitirá aspirar o soñar en un campeonato que lo podría catapultar como timonel en las Mayores.
En ese roster hay que destacar la presencia de Julián Ornelas, que para un servidor se ha convertido en el mejor pelotero mexicano de los últimos dos años. El jardinero estará también en la vitrina donde podría llamar la atención de algunas organizaciones y quedarse con algún club estadounidense como su hermano Tirso. Julián tiene la capacidad y le sobra el talento.
El Clásico también le representa una oportunidad de oro para Joey Meneses que no quita el dedo del renglón para regresar al big show. El culichi firmó para los Atléticos durante el receso y ahora está en sus manos demostrar que todavía tiene el poder de muñecas para macanear como lo hizo con los Nacionales de Washington.