La política de la perplejidad

Estamos viviendo tiempos que tal vez no se saben leer, pareciera que nos cambiaron las preguntas o las respuestas, estamos ante tiempos de perplejidad, de irresolución, tiempos que confunden y en los que en muchas veces pareciera que los hombres del poder hacen creer que tienen dudas en lo que deben de hacer. Hoy son […]

Analista de la política, sabedor que la política vale más por lo que previene que por lo que logra. Decidí explicar sus escenarios y sus formas al día, en un lenguaje claro y llano, eso es defenderla.

Estamos viviendo tiempos que tal vez no se saben leer, pareciera que nos cambiaron las preguntas o las respuestas, estamos ante tiempos de perplejidad, de irresolución, tiempos que confunden y en los que en muchas veces pareciera que los hombres del poder hacen creer que tienen dudas en lo que deben de hacer.

Hoy son tiempos de entender al día lo que está pasando, por que el tablero de jugada lo borran más rápido y si no te aprendiste para donde se va te van a atropellar.

Como bien lo explica el profesor y filosofo Daniel Innerarty en su libro “política para perplejos” estamos viviendo una época de incertidumbre, carente de estabilidad. La política se volvió volátil, hoy eres el más cercano al líder y mañana ya no.

Hoy la guardia nacional es civil y mañana ya no, hoy, el precio de la gasolina bajará por que se bajó el impuesto, pero mañana los gasolineros suben el precio por que incrementaron sus ganancias, hoy, la mayor bandera de la corrupción es el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, mañana no, no lo es, por que no hubo corrupción. Así se traza el mapa de la incertidumbre, donde hoy es y mañana no.

Si hoy no y mañana si ¿No estamos viviendo en la República de la incertidumbre? ¿Quién gana y quien pierde?

El Profr. Innerarty explica que tres asuntos de naturaleza en política son muy difícil de explicar sin el menor índice de asombro: son el pueblo, los expertos y la identidad.  Cada vez es más difícil saber lo que el pueblo quiere, se cuestiona más la autoridad de los expertos y la identidad es menos ortodoxa, menos rotunda.

En el asunto del nuevo aeropuerto el pueblo votó, poco importaron la opinión de los expertos aunque la identidad se volvió rotunda o eras pueblo sabio o eras fifí. 

En la guardia nacional como los criterios fueron cambiantes para terminar igual: que un militar la presidiera, se sabía lo que el gobierno quería: un control militar férreo, donde desde ese espacio no se dispute poder a la Defensa y las identidades si fueron cambiantes, por que fue cambiante las posiciones en que fueron dándole vida al frankenstein de la Guardia Nacional.

La tesis fundamental del libro resalta su autor en que hay construir sistemas políticos para que cuando se elija un mal gobernante haga el menor daño.

En política siempre hay que interrogarse sobre el futuro, el cual sabemos es imprescindible y más cuando no sabes manejar en lo más mínimo una crisis.  Creo que es un libro que se debiera leer por la clase política y empresarial en Sinaloa cada vez más perpleja por la incertidumbre, la incertidumbre de no saber para donde sopla el viento.

En política no hay sorpresas hay sorprendidos, decía Don Jesús Reyes Heroles, el problema que ante la actual incertidumbre hasta los poderosos en veces se sorprenden… pero de sus errores. 

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