Al momento

México

La macroeconomía del estancamiento

Durante muchos años en los círculos académicos se ha afirmado que nadie vive en la macroeconomía; que estas variables no explican la economía real de las...

Columnista Héctor Avilés Ochoa. | Foto/Línea Directa

Durante muchos años en los círculos académicos se ha afirmado que nadie vive en la macroeconomía; que estas variables no explican la economía real de las personas, familias, empresas y sectores productores. En parte si hay razón en este dicho.

Cuando se habla de los macro datos, del crecimiento del PIB, del nivel de precios, de la tasa de desempleo, del gasto y la deuda pública, de las tasas de interés, de la paridad cambiaria y las reservas internacionales, para amplios sectores de la población estos grandes indicadores le significan muy poco o nada.

Lo cierto es que el equilibrio de las variables macroeconómicas de un país si resulta básico para garantizar la estabilidad de los mercados, el crecimiento de la actividad productiva y el bienestar de la población.

Una nación entra en crisis cuando se pierde la estabilidad económica; las empresas quiebran, cientos de miles de trabajadores pierden su empleo y se reduce el poder adquisitivo de los salarios.

Tan sólo habría que recordar las funestas e interminables crisis de finales de sexenio que se presentaron en México, en 1976 con el presidente Echeverría, la de 1982 con José López Portillo, los años de crecimiento cero en el sexenio de Miguel de la Madrid y el error de diciembre en 1994, cuando finalizó la gestión del presidente Carlos Salinas. Las generaciones que padecimos y recordamos aquellos fuertes quebrantos sabemos los que cuesta perder la estabilidad macroeconómica.

Sigue las columnas de Héctor Avilés Ochoa en la sección especial de Línea Directa

En fecha reciente, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó 12 indicadores y logros de la economía mexicana. Informó de la estabilidad macroeconómica que hoy tenemos en el país. Para su análisis y evaluación me parece importante enlistarlos:

1.-Liderazgo en Inversión Extranjera Directa: México se mantiene entre los 10 países del mundo con mayor captación.

2.-Aumento salarial sostenido: Ocupa el primer lugar entre los países de la OCDE con mayores incrementos al salario real desde 2018.

3.-Desempleo en mínimos históricos: Registra la segunda tasa más baja de desocupación (2.7 por ciento) en la OCDE, solo por detrás de Japón.

4.-Récord de empleo formal: Se alcanzó una cifra histórica de 22.8 millones de puestos de trabajo afiliados al IMSS.

5.-Máximo histórico en salarios de cotización: El salario promedio alcanzó los 669 pesos diarios, superando en un 6.4 por ciento al año previo.

6.-Integración comercial con Estados Unidos: El intercambio comercial alcanzó un máximo histórico de 839 mil millones de dólares, manteniendo a México como el principal socio comercial estadounidense.

7.-Exportaciones récord: Las ventas de productos mexicanos al resto del mundo llegaron a 723 mil millones de dólares.

8.-Crecimiento de la inversión fija: Tuvo un aumento anual del 5.9 por ciento.

9.-Aumento del consumo privado: El consumo creció un 2.1 por ciento en términos reales, respaldado por la mejora en los ingresos de los trabajadores.

10.-Inversión público-privada: Impulso a nuevas estrategias, destacando inversiones masivas en sectores estratégicos como el farmacéutico y la creación de la ventanilla única para inversiones.

11.-Disminución de la pobreza laboral: Este indicador se redujo a mínimos históricos, situándose en 30.7 por ciento, muy por debajo de administraciones pasadas.

12.-Estabilidad macroeconómica y finanzas sanas: Mantenimiento de una inflación a la baja, estabilidad en el tipo de cambio y una disminución de la deuda que mejoró la calificación crediticia del país.

Estos indicadores de la macroeconomía son válidos. Podrían analizarse con un mayor detenimiento y rigor pero ya sería materia de otra ocasión.

Estos 12 indicadores refieren importantes fortalezas que, hoy en día, le confieren estabilidad a la economía mexicana. El conjunto de estos resultados adelantan que son bajos los riesgos de que se presente una eventual crisis.

Desde el año 2000, se ha cuidado mucho la estabilidad económica del país y ya no acontecieron las dolorosas crisis de finales de sexenio. Los gobiernos de los presidentes Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto y López Obrador concluyeron sin devaluaciones abruptas, fugas de capitales, cierre de empresas, sin niveles desbordados de inflación o desempleo.

Pero más allá de estas fortalezas macroeconómicas el problema de fondo es que la economía mexicana no crece lo necesario.

En la segunda mitad del siglo XX, México registró una etapa dorada, en el periodo 1950-1980, cuando la tasa de crecimiento económico promedio anual fue del 6 por ciento. En aquel tiempo se registró una prolongada etapa de crecimiento y estabilidad. En el llamado período neoliberal, desde los años 80´s hasta el 2018, el crecimiento del PIB resultó mediocre, al ubicarse en tasas promedio del 2 por ciento.

Actualmente, uno de los principales problemas de los gobiernos de la 4T es que la economía mexicana si tiene estabilidad pero no crece y se ha estancado. Durante los últimos 8 años, la tasa promedio de crecimiento ha sido menor al 1 por ciento.

Vivimos los tiempos de una economía política de estabilidad pero con estancamiento.

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Héctor Avilés Ochoa

Héctor Avilés Ochoa

Columnista

Héctor Avilés Ochoa

Ver más

Al momento

Suscríbete a nuestro boletín

Para tener la información al momento, suscríbete a nuestro boletín en el tendrás las últimas noticias de Sinaloa, México y el mundo.