En ocasiones anteriores nos hemos referido a un asunto que considero necesario retomar: ¿De dónde salieron? Nos preguntamos un día de estos, entre sorprendidos y confusos, rebasados por un estado de cosas que rehúye toda lógica ¿Cuáles son sus méritos probados y dónde están los referentes de su brillantez?
Sepa, los accidentes, imprevistos y paradojas, construyen caminos disímbolos y desenlaces imprevisibles. Se suponía, y ahí el problema, que deberían ser los mejores en el sustento del interés general, del progreso y la superación humana.
No lo son, en la gran mayoría de los casos, y dígase sin descargo de lo fundamental que lo mismo sucede en casi todas partes, por no decir todas.
La kakistocracia alza su tea, “desde el feudal palacio a la cabaña”, como en aquel coro que Germán Aréchiga, hombre bueno y buen profesor de música, hacía cantar a los normalistas en los desfiles del 20 de noviembre.
Hay excepciones, muy pocas, y el común de los casos es decepcionante.
MEDIÁTICOS, SI ACASO
La opinión pública se relativiza sin remedio; la reflexión está casi ausente y no hay vocación analítica. Así, las habladas y mitotes de pasillo, qué le vamos a hacer, se convierten en divisa de las “decisiones” colectivas.
Desde las “redes” todo se presenta como hecho consumado y de común así opera porque los receptores, incluyendo a los que de nada se enteran y luego “deciden”, no son partícipes ni actores democráticos.
Se sigue y se reacciona ante el rumor y la escala del ruido finca las preferencias. De ahí la importancia (con sus efectos perniciosos) en tiempos cibernéticos, de los mass media y las presencias declarativas, además de exhibicionismos ramplones para el “aquí estoy”, aunque tales poses no pasen de eso.
Los ecos que llegan marcan la diferencia mientras se apuesta, en el fondo y a contrapelo del discurso, a la inmovilidad, la pasividad, el alejamiento de la cosa pública.
Y en momentos de lucidez regresa la pregunta: ¿De dónde salieron? ¿Qué justifica, de veras, esas presencias? ¿Qué pasa?
LA RADIO BEMBA
En los tiempos de la cargada unilateral, las seguridades del poder relativo hacían decir cosas como “llegó la hora”, “este es el bueno”, “no lo pierdan de vista” y un resto de tonterías que a diario recetaban las columnas “políticas”.
¿Será un regreso así lo que se está prefigurando?
¿Y tanto trabajo con esta onerosa y figurativa “democracia”?
En esa tesitura de liviandad nutrida por la “radio bemba”, como llaman los cubanos al estruendo de la calle, está ahora la política de este país que ves y rebota a Sinaloa.
Por el lado del PRI, pretensiones inanes de “pluris” que nada, absolutamente nada, han hecho en favor del pueblo; el PAN, hurgando aquí y allá con la sombra de alianzas que no puede rebasar; de los satélites (necesarios para las cuentas, dicen) nada más allá de colgarse de alguna componenda que rentable se piense.
De Morena, ambiciones desatadas que, ya lo verá Usted, llegarán a la amenaza de la ruptura, lejos ya de los tiempos en que una candidatura implicaba compromiso real y hasta sacrificio.
¿SE ENTENDERÁ?
Los tiempos cambian y hubo momentos en que había que rogar para que aceptaran una postulación que veían como perdedora; ahora está en el lado ganador y las cosas se han invertido.
Que si Claudia apoya a esta o a este; que si el gobernador con licencia hace lo propio, que si esto o lo otro, el caso es que el mitote, los montajes, la difamación a sabiendas y la compra de apoyos y encuestas, a la vieja usanza, está sacando la cabeza.
Y se está a tiempo de entender, para actuar en consecuencia, que los cambios reales no pasan por los vaivenes de la real politik, sino en la idea firme, la vocación de servir realmente, no de servirse. Si hay o no de esos, se va a ver, y en muchos casos ya se vio.
EN EL TINTERO
– El cubano de Miami, que odia a Cuba, Marquitos Rubio, ha convocado a una “cumbre contra el terrorismo” porque, dice, hay un “resurgimiento del extremismo político trasnacional y las redes violentas de extrema izquierda”. Quien funge como secretario de Estado del delincuente Trump invitó a “representantes de más de 60 países”. La manipulación en curso.
– Del profe Mendoza: “es repugnante ver y escuchar a Ricardo Anaya, Lily Telles, Alito Moreno, Suárez, Alasraki y otros más. De común los evito, pero aparecen de repente en medios seguramente pagados”.