El estadio de Nueva Jersey presenció el cierre de una era y el inicio indiscutible de otra. España volvió a la cúspide del futbol mundial 14años después, venciendo a Argentina 1-0 en el tiempo extra gracias a un agónico zurdazo de Ferran Torres al minuto 106.
Fue el broche de oro para una selección que disputó un torneo perfecto y la triste despedida en mundiales del futbolista más grande de este siglo; Lionel Messi.
El andar de la Roja en este Mundial no fue una casualidad ni un golpe de fortuna; fue una lección magistral de jerarquía, paciencia y dominio defensivo.
Registrar un solo gol en contra a lo largo de todo el torneo sitúa al equipo de Luis de la Fuente en los anales de las mayores gestas tácticas del futbol moderno.
El trabajo quirúrgico para mover la pelota de lado a lado y aprovechar la ventaja numérica tras la expulsión de Enzo Fernández por doble tarjeta amarilla, fue fundamental.
La otra cara de la moneda dejó un sabor amargo e inusual para el entonces vigente campeón. Argentina saltó a la cancha con la garra habitual, pero careció por completo de ideas y contundencia ofensiva.
Los argentinos no lograron rematar ni una sola vez con peligro entre los tres palos en los 120 minutos de juego, una desconexión en el último tercio que condenó al equipo a resistir embates hasta el fatídico gol que marcó la diferencia y que terminó con un reinado.
El esfuerzo descomunal del portero Emiliano Martínez, quien sostuvo con once atajadas el empate a cero casi hasta el final, terminó diluyéndose cuando la expulsión de Fernández dejó a la albiceleste diezmada y exhausta en el tiempo suplementario. La actuación del “Dibu” lo estaba convirtiendo en el héroe de los sudamericanos, pero el desgaste fue inevitable.
El desenlace de esta historia marca el punto final de Messi en las Copas del Mundo. A sus 39 años, el astro argentino batalló hasta el último aliento en el campo, pero no logró encontrar los espacios para encender la chispa que cambiara el destino del partido.
Messi no fue ni la sombra de aquel “10” que con mucha precisión tomó los hilos del equipo y los catapultó al triunfo sobre Inglaterra con los pases que terminaron en gol. La imagen que vimos por televisión con un Lionel contemplando el trofeo mientras los españoles festejaban, resume el carácter implacable del deporte; el tiempo no perdona ni a los más grandes.
Messi se despide del escenario mundialista tras seis ediciones disputadas del 2006 al 2026, habiendo toca la gloria máxima en el 2022 y alcanzando dos finales más (2014 y 2026). Su legado queda intacto, pero el trono global pasa ahora oficialmente a manos de la prodigiosa hornada española liderada por Lamine Yamal, Nico Williams y Pedri.
A sus 39 años, Messi pisó por última vez el césped de una cancha en Copas del Mundo. No hubo milagro final ni trofeo alzado al cielo como en Catar 2022, pero el respeto de las 80 mil almas presentes en el estadio confirmó que su legado va mucho más allá de este resultado.