La foto de la miseria

En estos días de contingencia sanitaria y económica por la pandemia, los sinaloenses han dado una gran muestra de solidaridad para atenuar sus efectos.

Muchos lo han hecho sin protagonismo, sin alardes, desde grandes y pequeños empresarios que han concretado donaciones importantes de insumos y equipos médicos, hasta funcionarios de gobierno y personas de la sociedad civil que han llevado alivio a los más necesitados, ya sea en medicinas o en despensas alimentarias.

La gran mayoría lo ha realizado sin aspavientos, en el anonimato, y si salen por ahí algunas fotografías en los medios tradicionales y redes sociales es por decisión propia de los beneficiarios a manera de reconocimiento y de promover la práctica. Otros demeritan una acción que debe ser meramente altruista y de mucha solidaridad hasta convertirlo en un acto de vil proselitismo y protagonismo deleznable exhibiendo en fotografías la miseria y la pobreza de los más necesitados.

A ellos un llamado a la reflexión: Es muy importante dar, pero también el respeto a la dignidad de todas las personas, más la de aquellos más desprotegidos, más vulnerables.

Ojalá y hoy entiendan que ofenden las fotografías y videos que acostumbran distribuir del momento en que entregan una bolsa con alimentos a los más pobres, donde sin ninguna necesidad destacan sus carencias, su miseria.

No expongan a esas familias necesitadas frente a sus humildes viviendas. Ningún motivo justifica esa exhibición del infortunio y la penuria. Es penoso y desmerece un acto que puede aliviar un día el hambre, pero desnuda la bajeza de la verdadera intención.

No muestren las condiciones paupérrimas en la que estas personas se encuentran. Bastante duele ya la pobreza. No viven en esas condiciones por gusto, sino porque en muchos de los casos hasta ahí los han empujado los malos gobiernos.

¿Qué necesidad de restregarle en su cara al necesitado sus limitaciones, su miseria, sus grandes carencias, en aras de querer aparecer como la encarnación de la solidaridad y el desprendimiento?

Siempre la ayuda en momentos de urgencia será bienvenida, más para aquellos a los que servirá para llevar algo a su mesa y saciar un poco su hambre, pero son momentos de mucha prudencia.

Si tienen, den lo que puedan, pero no hagan pagar un precio tan alto en dignidad a los que ayudan.

Mucho significa también el respeto a los que, por cualquier causa, están entre los más desvalidos.

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