¿Hasta cuándo, señores?

Culiacán del caos vial, los baches y topes, Sinaloa, 12 de agosto 2019. La frase: “tenemos intereses no amigos”, atribuida a un mandatario estadounidense, es lugar común y supuesto aceptado cuya aplicación vale para las relaciones capitalistas, en general. Se procede conforme al descarnado interés, en la lógica de la ganancia a ultranza, donde no caben otras consideraciones.

En ese orden de ideas, hace mucho que los políticos estadounidenses tratan a México según la rentabilidad de sus posiciones, de acuerdo con sus tiempos electorales, como si fuera una simple pieza de su ajedrez político, con la que se puede hacer y deshacer.

Así han procedido desde siempre, a ciencia y paciencia de nuestros gobernantes, viendo y tratando a nuestro país como el “patio trasero” de la superpotencia, el espacio subdesarrollado que ellos nos hacen el favor de soportar y que tienen el “derecho” de conducir a su arbitrio.

SON EL MISMO CUENTO

Las embestidas han venido lo mismo de republicanos que demócratas (los dos partidos más importantes) y no hay, en estricto, diferencia sustantiva al respecto, aunque de vez en vez se establecen diferencias, de matiz, en el fondo, como sucedió en la contienda entre Trump y Hillary Clinton.

Y es que con el especulador en bienes raíces y promotor de casinos, el del ¿peinado? y bronceado ridículo, Trump, desde que asomó la cabeza se supo lo que podía venir en su presidencia.

Ha rebasado todos los límites, sin duda, y parece que seguirá si lo dejan, pero de ahí a creer que con algún otro las cosas serían distintas, hay bastante trecho. Ahí está la historia.

Sólo hay qué ver cómo, ante la pasividad del gobierno mexicano, han marchado desde siempre los asuntos con los “buenos vecinos”.

Matanza en El Paso, Texas, y redada en Mississippi, entre casos que se repiten, ya no son señales sino la ilustración de una realidad que el gobierno mexicano no atiende en su correcta dimensión.

A MATAR MEXICANOS: CRUSIUS

Ni siquiera tenía que admitirlo el neo nazi Patrick Crusius, el asesino de mexicanos en El Paso, Texas, pegado a Ciudad Juárez, Chihuahua: su objetivo era matar mexicanos, así de claro, dijo el fan de Trump. Una obviedad, en estricto.

No es el único y suman miles quienes desearían hacer lo mismo. El racismo y la xenofobia, especialmente contra los mexicanos, siempre ha estado presente en aquel país y durante el mandato del especulador ha ido en ascenso, hasta límites que aún no se asumen en su justa dimensión.

La embestida criminal seguirá, sin duda, lo que hace absolutamente necesario que nuestro gobierno, asuma una actitud distinta a la que ha venido teniendo hasta ahora. Ya basta de entreguismos y diplomacia ramplona.

¿Hasta cuándo lo entenderá el régimen de la cuarta?

UN ALCALDE QUIJOTESCO

Con seguridad, el impensado alcalde de Culiacán, el abogado Estrada, ignora que la expresión “Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”, utilizada para refutar críticas de inmovilismo en el quehacer designado, no aparece en el Quijote de la Mancha, la inmortal obra de Miguel de Cervantes.

En días pasados, el “presidente municipal” parafraseó el lugar común para ofender a los periodistas, dando fe de su condición vulgar, a más de prepotente.

El tal abogado, acostumbrado a las corruptelas de un sistema judicial en el que ha navegado sin rubor, cree, así funciona el cerebro de tales especímenes, que todos son de su condición (y que Culiacán es su ínsula Barataria).

NO GANARÍA NI EN SU CUADRA

Estrada pretende ignorar que está donde está por un mero accidente político. Carece por completo de base social y es repelente al conjunto ciudadano. Fue la indignación por los abusos y la corrupción de un sistema injusto, que permanece y del que él ha formado parte, lo que le llevó a donde está por aquella consigna del “cinco de cinco”.

Estrada es desprovisto de autoridad moral por completo para enjuiciar a quienes justamente critican sus constantes errores, mentiras y despropósitos. Si no se han dado cuenta los liderazgos reales de Morena, en su salud (electoral) lo hallarán.

AMLO debe entender que el servilismo y la incondicionalidad extrema, que ofende la inteligencia, nada bueno abonan a sus intentos de cambio real.

Pero mientras no atiendan y corrijan, el tal alcalde seguirá haciendo de las suyas, denigrando una alcaldía que, en estricto, no merece en sentido alguno.     

EN EL TINTERO

-El terrorismo de la supremacía blanca en Estados Unidos, y también en Europa; la discriminación y el racismo; la acumulación sin medida de los dueños del dinero, en todas partes. La cosecha previsible y vienen tiempos peores.

-Todos salvados. Carlos Slim ya le dijo a López Obrador que va a seguir invirtiendo en México, y también otros empresarios, porque tienen “la enseñanza de invertir” y eso conmueve al morenista. De esa manera, como Usted sabe, se da muerte al neoliberalismo ¿O no?

– ¿Devolver el dinero, como ha propuesto AMLO, al menos la mitad, de las “prerrogativas” de los partidos? Ya veremos, pero el escepticismo, conociendo a la fauna de la partidocracia, toma lugar. Se les entregarían más de diez mil millones de pesos.

-Bien sabe el diputado priista, Sergio Jacobo, de “conducciones facciosas” y pobres desempeños, sin descargo de que, en efecto, la LXIII legislatura, el congresito, pues, deja mucho que desear, en la plena mediocridad (general).

-Ayer, elecciones internas del PRI, en la búsqueda de lo que, por lo pronto y en el mediano plazo, parece perdido sin remedio. Ni qué ver, ganará el oficial (al buen entendedor).

-Murió Juan Manuel Pineda Camarillo, buen periodista y excelente persona a quien tratamos en nuestros tiempos de reporterismo cotidiano. Descanse en paz y la vida sigue.

-El apunte, también en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com) y en “Voces del Periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx). ([email protected]).

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