Hay cosas nuevas en el Senado de la República, la presidenta de la mesa directiva es la Senadora Laura Itzel Castillo Juárez. Mujer sensata, que estoy seguro les dará a los 127 senadores restantes un trato respetuoso.
El encuentro desagradable que vivos en días pasados en el Senado de República no es otra cosa más que la derrota de la política. Se impuso la batalla campal, el raciocinio estuvo ausente.
Cuando alguien me pregunta de por qué suceden esas cosas en los parlamentos, casi siempre les contesto: la política es razón y son emociones. Es una mezcla de ambas, No siempre ha predominado la razón, ejemplo hay de sobra.
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Corría el mes de marzo del año 44 A.C, y el emperador Julio Cesar visitaba el Senado Romano. Varios senadores se acercaron a él, con la intención de saludarlo y abrazarlo. Pero no todos los que se acercaron a él, traían buenas intenciones. Fue apuñalado, y según el médico, Antistio, que examinó el cuerpo, recibió 23 puñaladas. Famosa la frase que dijo Julio Cesar: Tú también Bruto. Bruto fue un protegido de Julio Cesar desde niño.
El Senador Manlio Fabio Beltrones acaba de expresar hace unos días: Nunca en mi vida de parlamentario, el Senado había caído tan bajo.
Todo lo que sucede en el país, en su sociedad, se refleja en sus congresos. Los congresos son una muestra representativa de su sociedad.
En el Estado de Arkansas, en 1858, su Cámara de Representantes discutía un proyecto para modificar la Constitución que incluía el tema de la esclavitud, continuaba o se abolía. Los ánimos se caldearon durante la discusión, y la Asamblea de Representantes se convirtió en una batalla campal.
El tema de la esclavitud se discutía en todos los Estados Unidos. Tres años después, en 1861 empezaba la Guerra de Secesión, el norte quería la abolición, y el sur quería continuar con la esclavitud. En 1865, asesinan a Abraham Lincoln.
En Japón el 2015, se discutían modificaciones a la Ley de Seguridad en su parlamento. Un grupo de diputados estaban de acuerdo en modificar dicha ley y aceptar la ayuda de EUA en caso de una guerra; otro grupo de diputados estaban en desacuerdo. Lo ocurrido en Japón en 1945 todavía no se ha ido, no se ha borrado. El resultado fue una batalla campal entre diputados de un partido contra los diputados de otro partido. Los golpes dirimieron el conflicto. En todos los parlamentos del mundo hay momentos en el que la política sale derrotada y ganan las emociones.
¿Qué fue lo que desató la beligerancia enfurecida del Senador Alejandro Moreno Cárdenas? ¿Tiene el Sen Gerardo Fernández Noroña las cualidades y la suficiente diplomacia para estar en la presidencia de la mesa directiva del Senado?
En días pasados el PRI en el senado de la república perdió a un tercer senador. Fernández Noroña se lo recordó públicamente a Alito Moreno, y le dijo que en 94 años de PRI, por primera vez, no tendrían representante en la mesa directiva. Creo que esto molestó mucho al coordinador de los senadores del PRI.
¿Debe el presidente de la mesa directiva del senado seguir siendo un tribuno y que use un lenguaje descalificando a sus oponentes? ¿O debe de ser un senador que organice las discusiones y que busque el acuerdo y la conciliación entre sus miembros, un concertador?
Esperamos que la nueva presidenta del senado, Laura Itzel Castillo, organice las discusiones sin discriminar a nadie, que busque los acuerdos entre los senadores y los grupos parlamentarios, y que su labor sea de estar concertando siempre.