La gobernanza anticipatoria es definida por el Foro Económico Mundial como una estrategia para la toma de decisiones que está presente en organizaciones públicas, privadas y sin fines de lucro, con el objetivo de prepararse, anticipar y mitigar las crisis que pueden preverse en el tiempo, en lugar de reaccionar únicamente cuando estas ya se han presentado.
Se trata de un enfoque que puede ayudar a los Estados, las organizaciones y los países a incorporar la innovación y la previsión en sus instituciones para afrontar los periodos de incertidumbre y de alta volatilidad.
Actualmente, el mundo experimenta grandes transformaciones geopolíticas que avanzan a gran velocidad, junto con los efectos del cambio climático y un aumento constante de conflictos internacionales relacionados con la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.
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Las nuevas tensiones internacionales, marcadas por la imposición de aranceles, las guerras comerciales, la fragmentación tecnológica, las alianzas en materia de seguridad y una creciente fragmentación geopolítica, amenazan con generar un escenario de bajo crecimiento económico y menor productividad.
¿Cómo trabaja la gobernanza anticipatoria?
El primer paso consiste en identificar las amenazas futuras mediante el uso de nuevas herramientas de inteligencia artificial, aprovechando al máximo su potencial dentro de las organizaciones.
El análisis predictivo y la reducción de costos forman parte integral de estos procesos. Algo similar ocurre con el cambio climático, donde diversos modelos permiten prever las regiones que podrían enfrentar sequías, inseguridad alimentaria o desplazamientos de población.
También debe fortalecer la resiliencia local, ya que la predicción, por sí sola, no es suficiente. Las empresas, los gobiernos y las organizaciones deben desarrollar capacidades para responder a las crisis y recuperarse de ellas.
La gobernanza anticipatoria parte de un principio fundamental: prevenir siempre será más eficaz que reaccionar. Para ello, es indispensable construir una cultura de la prevención y fortalecer sociedades más igualitarias. Diversos estudios muestran que los países con menores niveles de desigualdad tienden a registrar menos violencia, menor incidencia delictiva y una mayor estabilidad democrática.
Asimismo, incorporar programas de alfabetización y de construcción de paz, liderados por la sociedad y acompañados de regulaciones tecnológicas, puede contribuir a evitar que las plataformas digitales profundicen la división social y fomenten el odio.
De ahí surge la importancia de incorporar la gobernanza anticipatoria como una prioridad en los espacios de análisis y toma de decisiones, desde el ámbito local hasta el internacional.
La gobernanza anticipatoria representa un nuevo enfoque para la gestión pública, en el que el Estado requiere anticiparse a los desafíos, incorporar la innovación y fomentar un aprendizaje continuo que fortalezca la toma de decisiones frente a escenarios de incertidumbre.
¿México y sus autoridades están listas para incorporar la gobernanza anticipatoria?
¿La implementación de este enfoque deberá impulsarse desde el ámbito federal hacia el local o podría comenzar desde los gobiernos locales?