Frustración

Las estadísticas que sobre la incidencia y muerte por Covid 19 se actualizaron ayer en el país y en el estado son demoledoras: A nivel nacional pasamos los cien mil casos, solo este miércoles 3 mil 912 nuevos confirmados y 1 mil 092 muertos, sumando 11 mil 729 desde abril cuando se registró la primera baja fatal.

En Sinaloa las autoridades de Salud dieron a conocer que se llevan 3 mil 446 casos confirmados y 632 defunciones, 220 casos y 130 defunciones subidos ayer a la plataforma.

Mientras tanto el secretario de Economía de gobierno del estado, Javier Lizárraga, dio a conocer ayer mismo que solo en el mes de abril en Sinaloa se perdieron 13 mil empleos formales.

Los muertos y enfermos no son solo números. Son personas, con ilusiones, con padres, hermanos e hijos que sufren por cada pérdida.

Los sinaloenses que se quedan sin trabajo son familias que no tendrán para llevar un pan a su mesa ni para cubrir necesidades elementales como educación, vestido y salud.

Es cierto que hay quienes se han arriesgado por necesidad, porque no tienen más alternativa para sobrevivir que salir a la calle a buscar un ingreso, o porque son parte de actividades esenciales, o activos del sistema de salud, pero muchos lo hacen por irresponsabilidad, por el relajo y el importamadrismo.

El ciclo se cierra y cada vez vemos como tenemos más cerca la enfermedad manifestada en contagios o muerte de amigos, conocidos o familiares, mientras que los hospitales se saturan y trabajadores pierden sus empleos.

En tanto la anunciada luz al final del túnel no se ve y tampoco el prometido aplanamiento de la curva de incidencia.

Todo esto genera una gran frustración a las autoridades estatales y municipales que han hecho su trabajo, a las familias que han acatado el “quédate en casa”, a los empresarios que han bajado las cortinas de sus negocios y con ello hasta comprometido su reapertura, a los médicos y personal de salud que lleva meses atendiendo pacientes y hasta han pagado varios de ellos con su vida.

Qué hacer ante todo esto? Insistir. Exigir a las autoridades cumplan con su labor, y aportar nosotros como sociedad lo que tenemos que aportar, partiendo de la premisa de que nada tendrá resutado favorable si nosotros no hacemos lo que nos corresponde.

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