La primera vuelta de la Liga Mexicana del Pacífico (2025-2026) concluyó dejando a Ciudad Obregón como líder, a los Algodoneros ocupando el último lugar, un equipo que continúa a la espera de tener identidad con su público, y tres managers cesados, aunque uno de ellos regresó ipso facto.
Y desde este martes arranca una segunda fase que obliga a escuadras como Guasave, Mazatlán y Tucson a jugar bajo presión si quieren ser parte de las fiestas de enero, algo un poco complicado si desde el escritorio no empiezan a mover piezas y buscar sustitutos para mejorar y ofrecer pelea.
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Tal vez la clave en ese liderato de los Yaquis habrá que atribuirla a su pitcheo, el segundo mejor (3.51 de ERA, solo superado por el 3.07 de los Águilas), pero también reconocer el gran trabajo que el manager Gabe Álvarez ha realizado como tal en su debut en este circuito.
Gabe no llegó como un entrenador improvisado a la pelota de invierno, en la cual jugó algunas campañas. Diez años después de jugar para Detroit y Padre, se convirtió en entrenador asistente en la Universidad del Sur de California, para luego dirigir en clase AA, ganar dos títulos con el Erie Sea Wolves –sucursal de Deroit- y ser distinguido como Manager del Año en 2023, para rematar como timonel de triple A con el Toledo Mud Hens.
Cañeros, Jaguares, Naranjeros y Charros buscaron afanosamente ese primer lugar al que los Yaquis se aferraron en las últimas cinco series, pero la tribu nunca aflojó el paso y encontró un premio a su esfuerzo, ya que esas diez unidades les garantizan desde ya su boleto a la postemporada. O sea, jugar una segunda parte del calendario sin presión.
Mexicali fue sexto lugar (5.5 puntos) gracias a sus dos victorias contra Culiacán en la última serie, a la que llegaron sin ninguna otra posibilidad de escalar más peldaños. Los emplumados movieron a su manager (Pat Listach relevando a Oscar Robles) y el desenvolvimiento del equipo fue otro, o al menos esa impresión dieron.
Culiacán llegó a aspirar a un posible tercer lugar cuando restaban seis partidos, pero no pudo encontrar estabilidad en sus dos principales departamentos. Su pitcheo abridor no tiene la fortaleza necesaria y en el bateo navegan con rachas intermitentes.
Tucson, Mazatlán y Guasave se rezagaron casi desde el arranque de la temporada, sin que pudieran encontrar la fórmula para salir de los últimos lugares, peldaños en los que tal vez continúen navegando si sus directivos no actúan de inmediato.
Los Venados cesaron a Juan José Pacho a la mitad del rol, pero la llegada de Jerry Álvarez no fue la solución. Tampoco en los Algodoneros, a los que regresó Robles para relevar a José Moreno.