El contraste que estamos viendo en este Clausura 2026 entre Chivas y América es uno de los giros más drásticos en la historia reciente de la Liga MX. Mientras el Guadalajara ha logrado una estabilidad que no se le veía en décadas, su acérrimo rival parece estar pagando la “resaca” del éxito tras su etapa de tricampeones.
Con cuatro jornadas por disputarse, el rebaño lidera la tabla de puntuaciones mostrando una cara dominante que ha sorprendido a propios y extraños. Pero el dulce momento que viven no es producto de la casualidad, tiene sus motivos y argumentos muy razonables.
La estrategia que el técnico Gabriel Milito le ha logrado imprimir es un sello de identidad clara. Su sistema de presión alta y posesión inteligente ha convertido a Chivas en un equipo que no solo gana, sino que asfixia a sus rivales. El domingo pasado lo vimos nuevamente cuando se levantaron de un 0-2 para empatarle a Pumas, siendo los dueños del juego en esa segunda mitad.
En Armando González han encontrado el goleador que tanto buscaron. Su efectividad ha quitado la presión sobre otros delanteros y le ha dado al equipo un “instinto asesino” en el área. La “Hormiga” y sus goles confirmaron que su apuesta era la idónea, por encima de una leyenda como el “Chicharito” Hernández a quien trataron de revivir repatriándolo y al que terminaron dejando ir porque su etapa y magia se habían extinguido.
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Pero en la medida que se acerca la liguilla, muchos empiezan a preguntarse si su banca estará de igual forma conectada para tapar las ausencias que dejarán aquellos que serán convocados a la Copa del Mundo. Recordemos que el actual torneo se jugará sin seleccionados la etapa fuerte de eliminación directa rumbo al títulos.
Esa podría ser la prueba de fuego tanto para el técnico como para los no titulares, pero también el pretexto claro y contundente en caso de no ganar el título, al quedar muy desarmados.
En tanto, para la afición azulcrema este certamen ha sido de contraste doloroso. Tras ser el equipo a vencer, hoy navegan en la mediocridad de la tabla y con altos riesgos de no filtrarse a la liguilla. La ventaja sobre el noveno lugar, a falta de cuatro partidos, es solamente de dos puntos. El boleto para la fiesta grande está en el aire, producto de su irregularidad, amén de que en esta recta final todavía encontrará en el camino al campeón vigente Toluca y al Cruz Azul.
¿Qué provocó la caída del Águila? Las razones tienen muchas respuestas, como, por ejemplo, la fuga de talentos como Álvaro Fidalgo quien venía siendo el eje principal. El español dejó un hueco creativo que nadie ha podido llenar. Y le podemos sumar el “hospital” en que se ha convertido el equipo, con bajas como las de Cáceres y Henry Martin, aunado a la tardía llegada de refuerzos como Raphael Veiga y Thiago Espinoza, elementos que han encontrado dificultades para adaptarse al sistema y ritmo de la Liga.
En resumen, estamos ante un cambio de guardia temporal, porque mientras que Chivas apostó por una renovación táctica y frescura juvenil, el América se quedó atrapado en la gestión de una plantilla desgastada por el éxito previo y las circunstancias externas.