El Pastor y el Playboy

Mientras que en la opinión pública estaba esperando una respuesta presidencial sobre el suceso de inseguridad en Minatitlán, primero el Presidente fustigó como si estuviese en un púlpito a las “momias y conservadores”, posteriormente fue a Veracruz en la mañanera a respaldar al gobernador, donde por cierto no hubo abucheo, aduciendo que el país ya cuenta con mejores autoridades y dio plazo para reducir la violencia.

Las redes se habían colapsado por el evento en Minatitlán donde un niño era parte de las bajas y se esperaba una reacción de buena voluntad, algo que el Predicador diera paz, pero el Jefe del Ejecutivo recurrió al pasado otra vez.

Con poco tino el expresidente Peña Nieto se dejó ver en una alberca en Miami con su hija, aunque también vacacionaba con su novia, una rubia que ni Obama la tiene.

¿Qué es lo que estamos viendo? Por un lado un Presidente padeciendo el flagelo de la inseguridad, sintiendo el peso de la responsabilidad, echándole la culpa al pasado sin asumir el presente y al expresidente dándose una vida que cualquier joven envidiaría.

La narrativa fue de claros y oscuros, el Predicador y el Playboy, Jacob y Labán, David y Goliat,  Cristo y Herodes, blanco  y negro.

Esta señal de López Obrador de no asumir total responsabilidad de lo que asume y por otro lado la vida loca del ex presidente nos dice qué: si al Presidente se le sigue poniendo difícil el tema de inseguridad y sigue echándole la culpa al régimen anterior y por otro lado Peña sigue presumiendo a su rubia superior…

Al Presidente López Obrador ya se le están acabando los sermones, el libro de proverbios y las culpas del pasado, ya pasó semana santa que es la fecha de caducidad para repartir culpas a los que se fueron, si las cosas siguen así y el Presidente no corrige el rumbo, van a intentar algunos grupos de Morena enjuiciar al Peñanietismo.

Si no cuaja el Gobierno y no se legitima en los temas de seguridad, con Guardia Nacional y con todo el control del territorio, entonces si a pesar de eso el Presidente no ve que su gobierno avance van a voltear a ver hacia atrás.

¿¿Si cuando un Presidente le ha debido la silla al otro, le han acabado el lomo ahora imagínense si quien llegó se la pasó todo el sexenio golpeando al que estaba??

Lo que podría venir es un posible enjuiciamiento al régimen anterior. Si Peña se la está pasando súper pues que baje el perfil, más si ve que su sucesor se la está viendo negras y no da con bola.

El predicador batalla en su púlpito y el playboy trae la conquista correcta, de un momento a otro el predicador acusará de pecador al playboy ante los tribunales.

Al paso que va el Presidente se va a acabar los pasajes de la biblia y cuando pase eso va a voltear a ver a Peña Nieto y ahí si veremos el apocalipsis… del pasado.

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