El gran negocio

Culiacán de los desfiguros, Sinaloa, 24 de agosto 2020. En el negocio con los indocumentados que buscan ingresar al supuesto paraíso estadounidense, están los llamados “polleros”, desde luego, los falsificadores de documentos y las redes criminales que desde hace tiempo se dedican a lo mismo, pero no son los únicos: también están los “legales”.

“Bisnes ar bisnes” y hace unos días se dio a conocer que ejecutivos de dos de las empresas de prisiones privadas más grandes del vecino país, han donado fuertes sumas a la campaña de reelección de Donald Trump y al Partido Republicano, sus candidatos, en las próximas elecciones de noviembre.

En Estados Unidos doscientos centros de detención de inmigrantes están concesionados a contratistas privados. En ellos se enjaula (literalmente en la mayoría de los casos) no solo a los “ilegales” indocumentados, sino también a las personas que piden asilo y a inmigrantes, en general, que han cometido algún delito o infracción y esperan su deportación.

La Unión Americana de Libertades Civiles y Human Rights Watch, han documentado que las empresas, como el GEO Group y CoreCivic, los principales contratistas privados, se benefician administrando del 80% de los insumos del aparato en el sistema de inmigración.

Esos dos contratistas, nada más el año pasado, obtuvieron contratos por mil 300 millones de dólares, el 30% de sus ingresos totales.

GANANCIAS MILLONARIAS

Las prisiones privadas en Estados Unidos siempre han sido una extraordinaria fuente de ingresos millonarios para sus dueños y ahora, con el aval del gobierno de Donald Trump (aunque es cierto que, antes de él, ya hacían muy buen negocio, incluso en el gobierno de Barack Obama) la inmigración de indocumentados, y las políticas represivas para criminalizarlos,  los han aumentado.

Cada preso, indocumentado o no, representa para esas empresas un ingreso diario de más de 30 dólares (si permanece en la cárcel hasta 72 horas) y puede llegar a más de 180 dólares si el periodo es mayor.

En Estados Unidos hay, al menos, un centro de detención de inmigrantes indocumentados en cada estado, y ahí los remite el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés: Inmigration and Custom Enforcement).

DE CARCELEROS Y POLÍTICOS

Si gana Trump, las corporaciones privadas carcelarias esperan que sus acciones (cotizan en la Bolsa de Valores) suban de precio y, por supuesto, que sus ganancias, que ya son cuantiosas, aumenten.

Es en suma, el gran negocio que, en obvio, no les conviene que desaparezca, de ahí que se hagan de la vista gorda con el incremento del crimen (reos comunes) y la inmigración ilegal.

Lo que queda del todo claro es que las empresas carcelarias  se involucran en política y de ahí sus donaciones millonarias a los candidatos republicanos, encabezados por Trump.

Hay que compartir, en esos trotes, ya se sabe.

¿SE PODRÁ ASÍ?

Haciendo (tratando de hacer) trabajo académico: medio llueve y “se va la luz”, baja la intensidad, se apaga la computadora y se pierde la señal de los megacableros buenos para cobrar, y si no guardaste cada segundo, pierdes el trabajo.

¿Qué piensan los “modernos” improvisados de la SEP? -Se preguntan cada vez más docentes atrapados en estrategias diseñadas por auténticos villamelones del trabajo educativo.

Y eso, si aparte no “truena” un transformador y se funden todos los equipos, sin que nadie se haga responsable.

Esta es la realidad mexicana ¿No lo ven los “modernos” improvisados de la SEP y sus colegas estatales?

Ahora piensen en los que ni siquiera tienen televisión, menos computadora y enlace a Internet.

EN EL TINTERO

-Videos por aquí y por allá, de uno y otro lado; denuncias de manoteo y mal uso de recursos públicos, igual, de ambos lados; filtraciones, pleitos estentóreos y más. Un verdadero sainete que parece no tener fin y, peor, tampoco las legales e imparciales consecuencias que debiera. En tanto, la corrupción sigue viento en popa y a toda vela.

-La ciudad de Culiacán está inundada por gente, evidentemente en la miseria, pidiendo limosna en las calles; minusválidos que se ponen en riesgo en la esquinas, jóvenes limpia parabrisas y más. La cuestión es: ¿Dónde está el DIF? ¿Dónde los programas y estrategias para enfrentar esa lastimosa realidad? ¿Dónde?

-El gobernador invitó al vocero Gatell a Sinaloa y está muy feliz porque le dijo que sí. Que este estado “va bien en la epidemia, que vamos a la baja”, le dijo el ilustrado y eso es “un reconocimiento” (de lo que pretenden ignorar). Todos salvados, pues.

-Siguen sin entender las improvisadas “autoridades educativas” (federal y estatales): En México, solo el 76.6% de la población urbana tiene Internet; el 47% en la zona rural; nada más en 44.3% de hogares hay computadora y en 92.5% televisor. Millones no tendrán acceso a esos programas. Será un fracaso.

-¿Estarán esperando que, cualquier domingo, atropellen y maten ciclistas en el llamado Nuevo Malecón de Culiacán? Cero vigilancia, como no sea la de los “tránsitos” que, para asaltar incautos, se esconden en las esquinas del parque Constitución.

Twitter: @jgcano1 (cano.1979@live.com).

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