Esta semana, siguiendo el ejercicio que inauguré con Morena, decidí sentar a las tres grandes inteligencias artificiales frente al mismo expediente, pero ahora con el tricolor como protagonista. El ejercicio es el mismo: mismo método, mismo prompt, mismas plataformas. Claude, ChatGPT y Gemini recibieron exactamente la misma instrucción con la que consulto a estas mentes de silicio:
“Analiza la situación política del estado de Sinaloa con enfoque en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Toma en cuenta todas las variables que consideres necesarias, incluyendo el tema de la paridad de género en las 17 gubernaturas que se van a elegir el año próximo. Dame una tabla de porcentajes sobre las posibilidades que tienen los actores políticos del PRI de conseguir la candidatura a gobernador. Agrega en la tabla un análisis final de quién y por qué sería el candidato o candidata.”
Antes de los resultados, un apunte de contexto: el PRI llega al 2027 como un partido que ya no gobierna Sinaloa y que compite desde la oposición en un estado donde Morena acumula cerca del 38% de preferencia. No es el PRI de los años dorados, pero tampoco está muerto. Y esa distinción importa.
Las tres plataformas reconocieron que el PRI enfrenta un escenario adverso, con dos fichas principales: el diputado Mario Zamora Gastélum y la senadora Paloma Sánchez Ramos.
Claude y ChatGPT se inclinaron por la “vieja confiable”: la estructura. Procesando encuestas como Cripeso y MetricsMx, señalaron que Mario Zamora lidera con un 28% de probabilidades, basándose en su reconocimiento de marca tras la campaña de 2021 y su formación técnica que conecta con el sector productivo del norte.
ChatGPT añadió que, en una alianza con el PAN, Zamora genera menos fricciones por su historial previo de coalición; Sin embargo, fue Gemini —y aquí el análisis se pone interesante— quien introdujo la variable que está cambiando el rostro de México: la crisis de representación y la situación de las mujeres.
Por otro lado, en un México donde la violencia contra las mujeres no da tregua y donde la agenda pública exige perfiles que no solo hablen de economía, sino de protección y justicia, el nombre de Paloma Sánchez cobra una relevancia que va más allá de un simple porcentaje.
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Las IA detectan que la situación de las mujeres en el país obliga a los partidos a buscar perfiles femeninos con “piel dura”. El PRI deberá postular al menos nueve mujeres en las 17 gubernaturas en juego. En este escenario, la probabilidad de Paloma Sánchez —situada en un 24% promedio— podría dispararse por una necesidad de supervivencia política.
Paloma representa el relevo generacional y una combatividad en redes que el PRI tradicional no tiene. Si la dirigencia nacional de “Alito” Moreno decide que Sinaloa es la plaza donde se debe enviar un mensaje de renovación femenina ante la crisis de seguridad que golpea a las sinaloenses, los números de Zamora, por más sólidos que sean en el papel, quedarían en segundo plano ante un “ajuste de paridad” forzoso.
El veredicto del silicio: al promediar las variables, el resultado técnico fue el siguiente: Zamora 42% (Reconocimiento de marca y estructura territorial previa) .Paloma Sánchez 45% (Paridad de género y conexión con la dirigencia nacional) .Otros/Indefinidos 13%.
El análisis final de las máquinas apunta a que Mario Zamora es el candidato “lógico” por competitividad de mercado, pero advierten que Paloma Sánchez es la candidata “estratégica” por mandato de ley y coyuntura social. Paloma es la que se lleva, por un pequeño margen, las preferencias entre los analistas virtuales de las IA.
Repito lo que escribí la semana pasada: ninguna inteligencia artificial vota, ninguna toca tierra, ninguna conoce el peso de un apretón de manos en el Mercado Garmendia ni el sabor de una campaña a pie en la sierra. Los algoritmos procesan lo público; no escuchan los pasillos del CEN del PRI ni leen los WhatsApps donde se cierran los acuerdos de madrugada, pero son útiles para sintetizar sin agenda. No tienen compadres en el PRI ni deudas con ningún senador. Esta semana, los datos dijeron: la moneda está en el aire entre la experiencia de Zamora y la obligatoriedad de género que encarna Paloma Sánchez. La semana que viene, la política sinaloense, que no sabe de algoritmos, podría decir otra cosa. Y eso también es parte del oficio.
¿Usted qué opina, amable lector? ¿Qué tanta razón tienen los robots sobre el PRI?