De los descalificados

Culiacán, 27 de abril 2020. Moody’s, Standard&Poor’s y Fitch son “las tres grandes” entre las agencias “calificadoras” globales. Las dos primeras son las más influyentes y la tercera tiene menor influencia, aunque no deja de ser considerada entre las principales.

De las tres, sus “calificaciones de riesgo” de países, corporaciones y, en general, entidades que manejan recursos e inversión, tanto pública como privada, se toman como indicadores importantes en los mercados financieros.

Una descalificación puede ocasionar serios problemas a Estados nacionales, no porque corresponda a la realidad en sí, sino por las dinámicas que prevalecen en un mundo financiero regido por la especulación más rupestre.

Esas tres “calificadoras de riesgo” están controladas por accionistas vinculados al aparato bancario y bursátil, de Estados Unidos, principalmente, y gestores de activos.

En evidente conflicto de interés, muchas de las empresas, propiedad de los accionistas, son usuarias de sus agencias calificadoras.

EL GRAN NEGOCIO ESPECULATIVO

Standard and Poor’s, al igual que las otras dos, es proveedora de información financiera. Se le tiene por una de las más importantes del mundo y realiza sus funciones desde hace siglo y medio; sus dictámenes se asumen como indicadores válidos para la toma de decisiones.

Pertenece a The McGraw-Hill Companies, proveedor global de servicios de información que opera desde 1888 y tiene más de 280 oficinas en 40 países.

Según su propia información, Standard and Poor’s, al igual que Moodys’s, obtiene “ingresos operativos” de miles de millones de dólares al año y, en la última década, se estima que las ganancias de las “tres grandes” se han duplicado en relación al periodo previo.

Esas agencias califican y descalifican cobrando muy bien, según sea el caso, y ello ha quedado en evidencia en muchas ocasiones, pero gobiernos y dependencias (como sucede con México) les siguen pagando. 

COLUSIÓN Y CONFLICTOS DE INTERÉS

La colusión y los conflictos de interés entre las calificadoras y sus clientes (muchos son sus propios accionistas) ha sido denunciada de manera reiterada, de modo que sus “recomendaciones” están bajo fundada sospecha de manipulación.

Es el caso de la que emitió no hace mucho Fitch Rating, advirtiendo que quitar algunas comisiones bancarias, como propusieron algunos legisladores en México, “podría ser negativo para el país y afectar la inclusión financiera”.

Según Fitch, la propuesta (de morenistas) en el Senado de la República, de cancelar el cobro de ciertas comisiones bancarias a los clientes, afectaría directamente a la banca (a sus desproporcionadas ganancias, en efecto) y la agencia afirmó que “la rentabilidad de los bancos mexicanos podría reducirse (pues) el ingreso por comisiones es una fuente importante de ganancias”.

En efecto, Fitch citó que “tan sólo el ingreso por cobro de comisiones ascendió en 2017 a más de 108 mil millones de pesos, 8 por ciento más que en 2016”. La defensa del interés bancario, leonino, dejó claro a quien sirve Fitch y, a la postre, la propuesta de quitar comisiones no ha prosperado.

Sobre este asunto de las “calificadoras” seguiremos compartiendo el análisis.

LA CRIMINAL INEPTITUD

Decenas de miles de familia se han quedado sin ingreso en Sinaloa, cientos de miles, millones, en el país; sin seguridad social, ni apoyos, quienes viven el día a día se hunden en la miseria.

La inteligencia, la imaginación, la voluntad política (para atender la problemática en serio)  de las ineptas autoridades, ausentes por completo.

La canasta básica en aumento, los servicios caros y malos; la salida “educativa” de improvisados sin preparación en el área, un desastre.

Así marcha una realidad que se quiere ocultar con declaraciones torpes y tontería rampante. ¿Otro mes o más incluso? -Eso se torna insostenible y, coronavirus aparte, las consecuencias asoman.

EN EL TINTERO

-No hace mucho, AMLO calificó de “hipócritas” a las “calificadoras” internacionales, siempre en el rejuego del capital transnacional. Rechazarlas sin más, es lo que procede.

-Si esto dura todo mayo, probablemente todavía más, la situación será insostenible. Hace falta capacidad e imaginación de los gobiernos que hasta ahora han sido notoriamente ineficaces, sin asomo de duda.

-Aduanas, policías, burocracia, concesiones, agencias de gobierno, socios de lo público y lo privado, etc., la corrupción que no cesa, que no se va ni se irá mientras se le quiera combatir con simples palabras y autos de fe. 

-Esta columna aparece en “Vértice de Sinaloa” (verticedesinaloa.net); Línea Directa (https://www.lineadirectaportal.com); Didáktica (http://www.didaktica.com); Sitio Telles (http://www.jorgeluistelles.com); “voces del periodista”, revista del club de periodistas de México (vocesdelperiodista.com.mx) y Síntesis de prensa, de Héctor Muñoz. (cano.1979@live.com).

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