¿Cuesta mucho poner el ejemplo?

En Sinaloa aprendemos con el ejemplo. Si nos dicen quédate en casa, volteamos a ver que quien nos lo pide que esté en su casa… que ponga el ejemplo, pues.

El arquetipo del Sinaloense es de la persona que a diario sale a rifársela, el trabajador que sabe al ritmo de su oficina, el policía que pulsa muy bien el humor de la calle, el taquero que sabe los flujos de clientes según los días o por que no decirlo, el sicario que sabe el calibre con el que van a tirar.

Sabiendo eso, el Sinaloense mide el peligro cuando lo ve, pero si no lo ve, no lo puede medir ¿Y cómo lo mide? Con el ejemplo que le pongan  y con lo que acontece al alrededor.

Si alguien, alguna autoridad establecida o moral, le pide que se quede en la casa, esa autoridad debe poner el ejemplo quedándose en su casa, si le pides que use cubre bocas, entonces póntelo y pon el ejemplo y en cuanto a lo que acontece al alrededor ¿Cuántos contagiados o fallecidos? Están cerca de usted amigo radioescucha.

Entre el ejemplo y lo que pasa realmente eso obligará  a que la ciudadanía entienda.

Si el mantra en nuestro país es que los políticos mienten y los ves sin cubre bocas y haciendo giras, la gente, los ciudadanos piensan como muchos lo siguen haciendo que el virus es mentira, pero no, la pandemia es real. Lo que pasa es que el poder no ha sabido dar los mensajes claramente.

En la serie The Crown en Netflix, en el episodio de la Niebla Negra, cuando a Churchill en 1952 le amaneció Londres totalmente a oscuras, no sabía dar los mensajes claros y la oposición lo estaba agarrando con las manos en la masa.

Al no querer afrontar y reconocer el error, acontece que se le muere atropellada su secretaria privada por un camión que no la vio debido a la oscuridad total de la ciudad. Ahí con el dolor empezó a dar un giro en sus decisiones.

Tenemos que reconocer que el poder no está mandando los mensajes claros en la pandemia. Los sinaloenses no nomas con palabras entendemos, entendemos con acciones, con poner el ejemplo. Entendemos con integridad.

 Cuando nos hablan con integridad y eso no es otra cosa mas que poner el ejemplo, si no se pone el ejemplo la gente entiende que ya no hay problema y como ya no hay problema no guardo la distancia y no me pongo el cubrebocas.

¿Por qué? Por que no mira al virus y por que si el poder no se pone cubre bocas y no guarda distancia, entonces yo no lo hago. El ejemplo es la más poderosa herramienta de educación y de comunicación.

Los hombres del poder, como Churchill deberían de entender, que entre más errores cometan, más vidas humanas costarán.

La sociedad ahí está y está dolida, estresada y con lo único que va a aprender es con el ejemplo.

EL PODER… DEBERIA APRENDER A PONER EL EJEMPLO QUEDANDOSE EN CASA… PONER EL EJEMPLO SALVARÁ MÁS VIDAS.

SER INDIFERENTE DECÍA ELIE WIESSEL ES QUE NO HAY DIFERENCIA, ENTRE LA LUZ Y LA OSCURIDAD, ENTRE LO BUENO Y LO MALO.

Si el poder es indiferente y sigue enviando mensajes equivocados… los costos serán muy altos, en vidas y en el tejido social.

A poner el ejemplo o la ciudadanía lo va a empezar a hacer y ahí sí esa será otra historia.

Si no recuerden el sismo de 1985.

Quien NO conoce la historia está destinado a repetirla.

TANTITA SENSATEZ POR EL AMOR A DIOS…

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