COVID-19 le ‘pega’ al gabinete

Hasta el momento, son 10 los “altos” funcionarios del gobierno de Sinaloa los que han dado positivo en la prueba del coronavirus. Ayer, el propio gobernador Quirino Ordaz confirmó que en esta situación se encuentran el secretario de Turismo, Óscar Pérez Barros; la directora del DIF Sinaloa, Connie Zazueta Castro, y su esposo Rafael Martínez, director de Recaudación. Los tres se encuentran en aislamiento y reciben tratamiento médico.

Además recordemos que el pasado viernes se había confirmado el contagio de 7 funcionarios: el subsecretario de Asuntos Jurídicos, Jesús Soto González; el titular de la Dirección de Gobierno, Julio César Romanillo Montoya; el coordinador Administrativo de la Secretaría General de Gobierno, José Carlos Loaiza Aguirre; la directora de Beneficencia Pública, Carolina Hernández Matus; el coordinador de Giras del gobernador, Arturo Soto Soto, el director del Instituto Estatal de Protección Civil, Francisco Vega Meza, y el doctor Héctor Alcántara Gómez, titular de los Servicios de Salud.

La situación está bastante complicada en el Gobierno del Estado. “Son tiempos difíciles en los que los funcionarios, como toda la gente, estamos expuestos, por ello nuestro llamado a quienes puedan quedarse en casa lo hagan”, fueron las palabras expresadas ayer por Quirino Ordaz Coppel. Realmente, más que nunca, hay que cumplir con sus recomendaciones.

Como era de esperarse, después de que los ciudadanos “ignoraran” a “Susana Distancia” el pasado 30 de abril, las autoridades no solo dejaron de contemplar la relajación de algunas medidas de confinamiento, sino que al contrario, optaron por reforzarlas para evitar repetir esas escenas ahora que se avecina el Día de las Madres.

Prácticamente en todos los municipios –los más grandes al menos- se ha anunciado que se van a cerrar los panteones y se prohibirá la venta de flores en establecimientos, aplicando solamente la venta a domicilio. Además se advirtió que habrá fuertes sanciones para los restaurantes que permitan la aglomeración de personas y el Gobierno del Estado ya aclaró que de ninguna manera se quitará la “Ley Seca” antes del 10 de mayo. Es decir, ya se decidió que habrá mano dura.

Siendo honestos, no podría ser de otra forma porque hasta ahora los ciudadanos han dado muestras de no respetar el aislamiento voluntario y lo rompen cada que pueden. Este fin de semana tuvimos un nuevo ejemplo con los “arrancones” que se jugaron en Palmitas, entre Angostura y Mocorito, donde cientos de personas hicieron caso omiso del “Quédate en casa”. De verdad es lamentable que en esta pandemia muchos sinaloenses estén quedando a deber en cuanto a su responsabilidad social…

En medio de todo, un empujoncito le llegó el otro día al gobernador Quirino Ordaz, pues desde Palacio Nacional, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, el famoso Hugo López-Gatell, lo mandó “felicitar” por su desempeño en esta contingencia y por la “estabilización” que ha habido de esta enfermedad en Sinaloa.

“En Culiacán hay buenas noticias porque incluso desde hace tres días ya pasaron esta zona del pico y es posible que empiecen a notar una estabilización y una posterior reducción. Mi respeto al gobernador Quirino Ordaz y a su Secretario de Salud, el doctor Efrén Encinas”, dijo el subsecretario federal en una conferencia el viernes pasado.

Sin embargo, hubo algunas inconformidades después de que López-Gatell refiriera que Culiacán ya había pasado el “pico” de contagios, pues se espera que esta semana que inicia sea la más complicada, y algunos reprocharon que palabras de este tipo podrían hacer que la sociedad relajara todavía más las medidas de precaución, las cuales de por sí muchas veces ni cumplen. Algo de esto entendieron Quirino Ordaz y Efrén Encinas, quienes no hicieron mayor eco ni replicaron a gran medida la “felicitación” que les mandaron…

En tiempos de COVID-19, no han sido raros los agarrones entre las autoridades de los distintos niveles de gobierno. Y no pensemos solamente en el frente abierto entre algunos gobernadores (los de Chihuahua, Michoacán, Jalisco, Baja California, por poner ejemplos) y la Federación, sino que el mismo escenario se ha visto entre las entidades federativas, los municipios y hasta las sindicaturas.

Este fin de semana, el tema llegó a un nuevo nivel pues ahora se subieron al ring el ayuntamiento de Mazatlán y el síndico de Villa Unión, José Martín Osuna Rodríguez. Resulta que este último “advirtió”, a través de sus redes sociales, que en dicha esa comunidad había 30 casos confirmados de COVID-19 y 380 sospechosos. Esto no le gustó nadita al gobierno municipal y rápidamente el secretario del Ayuntamiento de Mazatlán, José de Jesús Flores Segura, emitió un comunicado y un video para desmentir al síndico.

Flores Segura aseveró que Osuna Rodríguez no tenía sustento científico ni facultades para divulgar este tipo de información, algo que a nivel municipal solo le corresponde al alcalde Luis Guillermo Benítez. Anunció que incluso podrían iniciar un procedimiento jurídico contra el síndico, por “incitar al pánico”. Total que en esta pandemia, se ha generalizado en buena parte un “todos contra todos”. ¿A poco no? Así se las gastan. O peor… Comentarios: lineadirectaportal@rsn.com.mx

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