México sigue sin mostrar mejoría en la Copa Oro 2025. Ha ganado su boleto a cuartos de final sin convencer y ante dos rivales a modo como República Dominicana y Surinam, a los que venció casi de milagro, sufriendo y ningún vestigio de que pueda mostrarse mejor en la siguiente ronda donde se topará contra selecciones con mejor posición en el ranking de FIFA.
El domingo obtuvieron un 0-0 frente a Costa Rica, digamos que el adversario con más “complicado” que pudo haber tenido en el casillero “A”. Fue un empate con sabor a derrota, casi por el mismo tenor de sus otros dos encuentros, bajo abucheos y nada de qué presumir.
La poca calidad de sus enemigos le permite avanzar. Es un torneo para dos selecciones máximo (EU y México), equipos comprometidos a ganar la Copa SI o SI. No levantarla se traduce a rotundo fracaso, y con el futbol que el tricolor está desplegando, aún con todas sus figuras “europeas”, no se ve una luz al final del túnel como para pronosticar que va por buen camino.
Ante Costa Rica hubo más exigencias, pero menos disparos a gol por ambos lados. Se salvaron de una anotación cuando los ticos estrellaron un balón en el travesaño por el que nada pudo hacer el portero Malagón. La suerte acompañó esa jugada a favor de los aztecas, y tal vez la historia final hubiese sido diferente, porque el “Piojo” Herrera (técnico de Costa Rica) sabe aplicar bastante bien el sistema de defensa de una ventaja.
También los centroamericanos se salvaron de un gol gracias a la experiencia del arquero Keylor Navas, quien brillara intensamente bajo los tres palos del Real Madrid con quienes alcanzó la fama que hoy lo acompaña. Keylor sacó un potente disparo de Raúl Jiménez que ya muchos cantábamos como gol.
Minutos más tarde, casi sobre el final, se registró una jugada que causó polémica: un gol anulado de Santiago Giménez. Fue un remate espectacular, pero invalidado por supuesto fuera de lugar que, en realidad, no le encontré ese offside por más repeticiones que vi.
Las dos jugadas en mención son las que, digamos, pagaron el boleto. No hubo espectacularidad ni emociones. México ha sido tibio, inoperante e ineficiente. El colmo habría sido que hubieran perdido con Dominicana (que los tuvo en un puño) y Surinam.
Y están del otro lado en calidad de líder de grupo, gracias a su mejor diferencia de goles (que no fue mucha). Yo diría que fue más a su buena suerte, porque futbol de calidad no estuvo en el pobre menú.
Ahora los espera la selección de Arabia, que avanzó como segundo lugar del grupo “D” que conquistaron los anfitriones del certamen. Los árabes ganaron la segunda plaza de su casillero con 4 puntos ante la mediocridad de los otros concursantes, Trinidad y Tobago, así como Haití.
Sigamos, pues, consumiendo un producto poco atractivo, y vámonos dando una idea de lo que nos espera en la Copa del Mundo de la que seremos anfitriones compartido.