Ahí está el detalle

Hace unos días en Guasave, en el primer evento en su tierra como dirigente de las mujeres priistas en Sinaloa, Diana Armenta corrió la cortesía de invitar personalmente al presidente del Comité Municipal del PRI, Víctor Espinoza, y lo llamó por teléfono. Nunca le tomó la llamada.

Entonces se comunicó con la secretaria general del partido, Águeda Valenzuela, y le pidió que le hiciera llegar la invitación al dirigente municipal. Finalmente, no se sabe qué pasó pero éste no acudió al acto.

Otro detalle más: En el estado cuando menos dos de los pretensos a convertirse en el candidato priista al Gobierno del Estado, abiertamente han retado al partido al afirmar que lo serán, aunque no sea por el PRI.

En Morena es evidente el pleito que se traen el senador Rubén Rocha Moya y Gerardo Vargas Landeros, quien se dice militante morenista con todos sus derechos a salvo, y hasta ha retado al legislador a un debate público para confrontar sus posiciones.

En ese mismo partido, el dirigente nacional, Alfonso Ramírez Cuéllar se burla de la delegada de Morena en Sinaloa, Carol Arriaga, por su fallido intento de buscar la secretaría general de su partido en este cuestionado proceso morenista encargado al INE.

Son sólo botones de muestra, pero parafraseando al gran Cantinflas: “Ahí está el detalle”. Porque todo eso durante un proceso electoral puede tener un peso importante. No es que no haya habido antes todo esto, arrebatos, amenazas y confrontaciones, pero se guardaban ciertas formas.

Si los políticos no logran superar esas diferencias, buscarles desfogue y encontrar puntos de coincidencia, esos desencuentros sencillamente son resta de votos para sus partidos.

En cuanto al PAN, también tienen sus conflictos internos y algunos han trascendido, pero en lo general los han manejado de manera más prudente.

Del PRD ni hablar. 

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