OPINIÓN

El Premier se disculpa, un alcalducho se regodea

Escrito en OPINIÓN el

Mtro. Jesús Rojas Rivera

jesusrojasriver@gmail.com

La Organización Mundial de la Salud mantiene la alerta por la variante del coronavirus que está azotando severamente a la mayor parte del mundo. Nuestros vecinos en el norte cada día rompen sus propios récords de contagios que se cuentan por millones, mientras que en Europa no se termina de ver el pico más alto de infecciones. Con anticipación de dos meses, México pudo verse en el espejo de otras naciones, pero las autoridades decidieron, como siempre, darle poca importancia y voltear a otro lado.

La variante super contagiosa no tiene respeto por fueros o privilegios, está infectando gobernantes, empresarios, pilotos, obreros, campesino, futbolistas, estrellas del cine y a todo lo que se le cruce por enfrente sin cubrebocas. Según los expertos, las próximas 4 semanas serán determinantes para ver el curso que tendrá esta epidemia en México, en donde tristemente se nos ha contagiado hasta el Presidente.

La gestión gubernamental sobre la pandemia es un tema en debate mundial. Las sociedades de diferentes países juzgan de peor o mejor manera las acciones implementadas por sus gobiernos para la prevención, control y cuidado de la enfermedad que nos ha dejado un saldo de casi 6 millones de muertos en todo el planeta.

Pero en cada país se discuten cosas distintas en las agendas nacionales, en Israel por ejemplo el tema en la agenda es sobre el levantamiento de las restricciones y el comienzo de la aplicación de una cuarta dosis de refuerzo para su población en general. El país reporta apenas 8,290 defunciones entre 1.67 millones de infectados.

Estados Unidos lidia con los picos más altos de contagios y ve como la nueva variante obliga al cierre de comercios, bancos, vuelos, restaurantes, fábricas y otros sectores estratégicos de la economía, no por un asunto de política de salud, sino porque con tantos trabajadores contagiados no hay fuerza laborar disponible para operar con normalidad. Se hace lo que se puede con los que están, mientras la suma total de contagiados desde el inicio de la pandemia da 63.6 millones de casos con 844 mil lamentables defunciones.

Pero la India vive otra realidad, al país asiático le pego durísimo la variante delta, millones de contagios se registraron en la ola anterior dejando una suma superior a los 36.6 millones con 485 mil víctimas mortales hasta el día de hoy. El mes pasado el secretario de salud de la India Rajesh Bhushan indicó que su país tenía proporcionalmente menores tasas de contagios a diferencia de América del Norte y Europa, aun cuando apenas el 61% de su población esta completamente vacunada pero que no cantan victoria como en Sudáfrica país en donde el ómicron prácticamente ha desaparecido después de los contagios masivos.

Mientras que en Londres Inglaterra la discusión en los pocos pubs y cafeterías que están abiertos a parroquianos y comensales el tema central está en la disculpa pública que el Premier -Primer Ministro británico- Boris Johnson ofreció una disculpa en la Cámara de los Comunes por haber asistido a una fiesta durante los meses “más duros” del anterior confinamiento. Lo que ha despertado voces dentro y fuera del Parlamento que piden su dimisión, por la acción que se han calificado según las portadas en los principales diarios como un acto “irresponsable” “indefendible” e “idiota”.

Recorrer las agendas informativas mundiales para tener una perspectiva más amplia de los escenarios siempre ayudará, sabiendo que estas aproximaciones a la realidad son apenas unos destellos de lo que anhelamos ver, una luz al final del túnel.

Mientras tanto, en nuestra realidad mexicana seguimos discutiendo si se deben o no cancelar los carnavales, los conciertos o los maratones, mientras filas interminables de derechohabientes rodean los nosocomios buscando una prueba para la detección del virus. Los médicos denuncian despidos injustificados mientras que los políticos en sus discursos les siguen llamando “héroes”, y sí; allá en Inglaterra el Primer Ministro se disculpa por asistir a una fiesta en pandemia y acá un alcalducho se ufana y regodea de celebrar una fiesta de año nuevo con 20 mil invitados en un concierto. Como declamó la poetisa Guadalupe Amor, pero así es el mundo “bajo el cielo andaluz, en donde cada quien cargará su cruz”. Luego le seguimos…