OPINIÓN

Culiacán en tiempos de OMICRÓN

Créditos: Vivi Santana
Escrito en OPINIÓN el

Mi esposo y yo vamos saliendo de un cuadro de COVID, variante OMICRÓN muy probablemente. Por más cuidadosos que hemos sido el COVID nos alcanzó: no salimos a bares, beisbol u otros lugares de grandes tumultos. Convivimos con nuestra familia de manera ocasional, siempre portando cubrebocas, gel antibacterial, líquido desinfectante, nada de espacios cerrados, ¡uf! y aun con todos los cuidados, fuimos dos casos más de los contabilizados hasta este momento en nuestro Culiacán. 

En Sinaloa y Culiacán estamos viviendo una cuarta ola, peor que las anteriores,  y estamos apenas con el semáforo epidemiológico en amarillo, ¡EN AMARILLO! Desde el día 25 de diciembre que se detectó el primer caso de Omicrón en Culiacán, en Sinaloa, hasta el día miércoles 12 de enero de 2022, después de transcurrir casi 19 días, hay 5,345 casos activos de COVID-19 en Sinaloa, 1,246 casos nuevos solo este día. Culiacán es quien se lleva la mayor parte de los casos, concentra el 44% de todos los casos activos del estado (2,347) y es quien está obteniendo cerca del 40% al 44% de todos los casos diarios. Es también quien concentra el mayor número de casos sospechosos, el 45.44% de los 1,547 existentes. 

En términos coloquiales, Culiacán es un hervidero de casos COVID. ¿A qué se debe esto? No es porque concentra una tercera parte de la población del estado (33% al 2020). El hecho de que la variante Omicrón sea más fácil de contagiar suma a que las medidas de distanciamiento social y de protección contra el COVID en nuestra ciudad y municipio, se han relajado. Creo que todos hemos sido testigos de ello: protocolos sin cumplir en diferentes espacios, tanto públicos como privados. Al mismo tiempo, dado la temporada invernal que nos encontramos, la población tiende a confundir los síntomas con resfriado común y asume que es una gripe o alergia ante el cambio de clima, continuando con las actividades diarias. 

Las pruebas COVID son de suma importancia. Hemos sabido de casos de varias personas que las han tratado de evitar, porque, más allá que es un gasto fuerte para la economía, da temor hacer frente a los resultados. La primera opción que se viene a la mente es la prueba de antígenos, que es relativamente más accesible y rápida, ¿pero qué pasa si sale negativa y se sigue con síntomas? Hay que recurrir a la prueba PCR, una prueba que no es nada barata, pero que da un resultado mucho más confiable y certero. 

Hoy es más que nunca debemos de ser ciudadanos y ciudadanas valientes y responsables para evitar que incrementen los contagios y que la economía de la ciudad se vea afectada. Es tiempo de ir más allá de las recomendaciones de chiste y más que contradictorias que ha dado el gobierno federal y el mismo presidente de la república (y que luego abordaré):

  • Vacunémonos, es la mayor prueba de empatía y compromiso con la comunidad. 
  • Usemos cubrebocas correctamente en espacios públicos y privados, sobre todo si estamos cerca de más personas.
  • Cuidemos la distancia social, evitemos los saludos y acercamientos innecesarios.
  • Acudamos al médico si nos sentimos mal. Evitemos la automedicación. Súper importante, si no estamos seguros con el tratamiento médico sugerido, tenemos el derecho de buscar una segunda opinión.
  • Si no se tiene necesidad de salir, quedémonos en casa.

¡A cuidarnos!