Opinión

No puedo vivir sin ti. 6 consecuencias de vivir un mal apego dentro de la relación

domingo, 28 de marzo de 2021 · 07:33

Seguramente muchos de nosotros hemos conocido casos de personas que, cuando entran en una relación, se olvidan de sí mismas.

Cuando dicen “deje todo por él/ella”, “me olvide mi”, “deje a mis amigos”, se refieren a que dirigen su atención hacia la pareja olvidándose de sus propias necesidades.

La mayoría de las ocasiones en lo que esto sucede, no es porque les haya gustado de gustar esa determinada actividad o hayan querido alejarse de alguna persona. Esto sucede porque aparece dentro de la relación la sensación de ansiedad ante la separación temporal de la pareja y esto los obliga a buscar de manera compulsiva a la otra persona con el afán de compartir cada momento del día.

Es aquí cuando la pareja se vuelve “el centro del universo”. Esta dinámica dentro de la relación muchas veces se ve reforzada por la ideología del amor romántico y que, el estar en pareja nos lleva a esta necesidad.

Cuando esto sucede es muy común escuchar: “Sin ti no puedo vivir”.

Gracias a las construcciones del amor romántico es muy fácil confundir la sensación de estar enamorado con la ansiedad de separación. Cuando sentimos amor por alguien, podremos extrañarlo sin sentir la necesidad de tener que dejarlo todo con el único objetivo de estar con la otra persona para calmar nuestra ansiedad de separación.

Al contrario, muchas personas se enfrentan al hecho de que su pareja no sienta la necesidad de estar de estar TODO el tiempo pegado a ellos y lo relacionan equivocadamente con el hecho de no estar verdaderamente enamoradas.

Es aquí donde pueden aparecer inseguridades y discusiones dentro de la pareja debido a que no comparten el mismo concepto de “estar enamorados”.

Cuando se presenta esta dinámica relacional por la separación pueden presentarse algunas de las siguientes situaciones:

1.- Se presenta una pérdida de la autonomía personal

2.- Los límites de cada uno de los miembros de la pareja se vuelven confusos al olvidarse de sus propias necesidades para centrarse en las necesidades del otro.

3.- Llega la pérdida de identidad. Al confundir las necesidades de la pareja como propias “me pierdo en el otro”, se desvanece mi propia identidad llegando a perder el sentido de quien soy verdaderamente.

4.- Al centrarse únicamente en el otro, sucede que la persona construye una isla cortando poco a poco con familia y amigos. Esto puede producir sentimientos de soledad que curiosamente “ayudan” a que la persona se pierda más en su relación de pareja.

5.- Se puede experimentar también baja autoestima, ya que va perdiendo elementos significativos en su vida.

6.- Pueden aparecer estados emocionales como ataques de pánico, episodios depresivos, ansiedad y estrés.

Debido a todo esto es muy importante poder encontrar un equilibrio y poder disfrutar de la compañía de la pareja al mismo tiempo que atiendo mis propias necesidades físicas, sociales y emocionales.

Es muy importante y sano poder preguntarnos en función de qué organizamos nuestro tiempo y nuestras actividades. Qué lugar ocupa nuestra pareja en nuestra vida comparado con nuestras necesidades, proyectos y demás relaciones.

Te agradezco cualquier comentario acerca de esta columna y si crees necesitar acompañamiento psicológico profesional con respecto a este tema o conoces a alguien que lo necesite, escríbeme un Whatsapp al número +526671313403 en México y visítame en Facebook en: https://www.facebook.com/sensumpsicologiaycrecimiento/

Te dejo un abrazo.

Juan José Díaz / Psicólogo y psicoterapeuta

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