PSICOLOGIA

Límites y autoestima. La fórmula para aprender a estar para mí

Aprender a decir NO, es un algo imprescindible cuando queremos construir una sana autoestima

Cuando decir “NO” es nuevo para nosotros podemos llegar a notarnos extraños tanto para nosotros mismos como para los que nos rodean y han estado acostumbrados a nuestra disposición continua e incondicional.  Créditos: Cortesía
Escrito en OPINIÓN el

Poder decir “NO” es una habilidad que podemos desarrollar. Y como toda habilidad, se logra a través de la practica consciente. 

Cuando decir “NO” es nuevo para nosotros podemos llegar a notarnos extraños tanto para nosotros mismos como para los que nos rodean y han estado acostumbrados a nuestra disposición continua e incondicional. 

Claro que está bien mostrar disposición. Eso muestra que estamos abiertos a la experiencia y a vivir cosas nuevas. Estar dispuestos también muestra intención de estar y de contribuir pero cuando esa disposición pierde el sentido y la usamos solamente para agradar y sentirnos aceptados puede convertirse en algo muy desagradable. Decidir para los demás antes que para mi puede ser muy cansado y frustrante. 

Decir que SI es una postura muy cómoda. No tengo que llevar ningún análisis ni llegar a ninguna conclusión. No cuestiono. 

Llegar a la congruencia y al autoconocimiento no es fácil. Poder conectar conmigo mismo y con lo que necesito lleva un esfuerzo emocional y poder establecer esas necesidades es un trabajo que no todos estamos dispuestos a hacer por varias razones. Es mucho más fácil estar pendientes de otros que de mí. Es mucho más fácil escuchar a los demás y satisfacer sus necesidades que darme cuenta de mí y satisfacer las mías.  

Aquí es donde llegan la frustración y el vacío. Estar siempre dispuestos y diciendo que sí termina cansando y frustrando. Estar en modo “dar” solo tiene una consecuencia, VACIARNOS. Estamos dando y dando sin recibir nada a cambio, o por lo menos nada que necesitemos o que pueda sernos útil. 

La importancia de poner limites 

Es muy común que antepongamos las necesidades de los demás a las propias. Nos enseñan a agradar, a ser útiles, a estar dispuestos. Nos educan para caer bien y “ser personas agradables”. 

También aprendemos que pensar en nosotros mismos nos convierte en egoístas y confundimos autoestima con egocentrismo y créeme, hay mucha diferencia. 

Tener una buena autoestima tiene que ver con ser conscientes de cuidarnos, de protegernos y de decidir lo que es mejor para nosotros y para eso es necesario conocer que es lo que necesitamos y nos hace bien. 

Si no dedico espacios para saber de mi y como cuidarme y satisfacer mis necesidades, buscaré quién lo haga y para que alguien quiera cuidarme, necesito gustarle…caerle bien…agradarle. ¿Lo notas? 

Los límites y la culpa 

Es normal que sintamos culpa cuando iniciamos la práctica del autocuidado y empezamos a decir que no a las necesidades de los demás. Es algo a lo que no estamos acostumbrados y a lo que los demás no están acostumbrados y llegan frases como: “Has cambiado mucho”, “Ya no me quieres”, “Te has vuelto egoísta”, “Solo piensas en ti”, etc. 

Estar siempre para los demás se convierte en una costumbre y romper con ella puede ser extraño para todos, es por eso que es importante aprender a manejar la culpa para no terminar cediendo de nuevo ante situaciones que aunque le hacen bien a los demás, a nosotros no nos aportan nada. 

Autoestima e independencia 

Sabemos que somos los responsables de nosotros mismos. Sabemos también, que en mayor medida depende de nosotros el estar bien y para eso es importante que aprendamos a cuidarnos. 

Aprender de nosotros mismos, de nuestras necesidades y de cómo gestionamos nuestros pensamientos y emociones nos ayudará a decidir para nosotros en lugar de hacerlo para los demás. En pocas palabras: es necesario ponernos atención.  

Preguntas como: ¿Qué necesito?, ¿Qué es importante para mí?, te ayudan a enfocar la atención en ti y a conocerte para de esta forma darle valor a lo que piensas y lo que sientes. Darle valor a lo que eres. 

Practicar la asertividad es importante para que aprendas a comunicar tus necesidades de la manera más conveniente sin caer en conflictos. 

Sin embargo, aprender a estar para t de una manera honesta y comprometida no es fácil. Se logra a través de la práctica y de la consciencia. Sé amable contigo mismo en este proceso y no te juzgues si das pasitos para atrás en este camino. 

Y por último felicítate por elegirte antes que a los demás y disfruta este camino de autoconocimiento. 

Te agradezco cualquier comentario acerca de esta columna y si crees necesitar acompañamiento psicológico profesional con respecto a este tema o conoces a alguien que lo necesite, escríbeme un Whatsapp al número +526671313403 en México y visítame en Facebook en: https://www.facebook.com/sensumpsicologiaycrecimiento/ 

Te dejo un abrazo. 

Juan José Díaz / Psicólogo y psicoterapeuta