OPINIÓN

¡Corre, Culiacán, corre!

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En unos pocos días más, el gobernador Quirino Ordaz Coppel inaugurará con bombo y platillo la nueva pista de atletismo en el complejo polideportivo "María del Rosario Espinoza" en Culiacán, con la anunciada presencia de las más grandes figuras del atletismo nacional y medallistas olímpicos de México. Pero, espere un momento; imagine usted que al gobernador se le ocurra antes una cosa.

            Imagine usted que al gobernador se le ocurre partir en dos la pista de atletismo y pavimentar un sendero de asfalto que cruce de lado a lado la pista para que los visitantes al complejo puedan caminar tranquilamente y tener un acceso directo entre los campos deportivos y el gimnasio de alto rendimiento que se encuentran a los costados.

            ¿Qué le diría usted al gobernador? ¿Qué cree que le dirían los deportistas usuarios de la pista? ¿Qué le dirían nuestros distinguidos atletas visitantes medallistas olímpicos Ana Gabriela Guevara y Raúl González, por ejemplo?

            Si bien esto pareciera ser un completo disparate que nunca va a ocurrir, la verdad es que ya se le ocurrió al gobernador y estuvo a punto de hacerlo realidad, no ahí, pero sí en la tradicional pista de atletismo de La Milla junto al Jardín Botánico en Culiacán, en respaldo del proyecto «Sendero» de la familia Coppel al que le había asignado un presupuesto público de 18 millones de pesos. Este proyecto finalmente se canceló el pasado 28 de septiembre ante los plantones de protesta y la organizada resistencia ciudadana.

            Sin embargo, aunque imperó la razón y el sentido común que obligó al gobierno a dar marcha atrás, la Sociedad Botánica y Zoológica de Sinaloa I.A.P. (que dirige la familia Coppel) ha desplegado una campaña de desinformación para seguir presionando por su proyecto «Sendero» de cara al cambio de gobierno, campaña que han secundado y compartido usuarios de las redes sociales y hasta colegas periodistas y analistas políticos, cayendo víctimas del manejo tendencioso.

            ¿Qué dice la agrupación de la familia Coppel? Expone lo siguiente en su campaña:

            «CULIACÁN PIERDE. Por decisión del Gobierno del Estado se cancela la obra Sendero. Tú, y toda la ciudadanía, no podrán disfrutar de esto: un paseo de 700 metros de longitud que conectaba toda la manzana, más de 100 luminarias que promovían la seguridad, instalaciones de riego para el correcto mantenimiento de 2,000 árboles nativos con atractivas floraciones y sombra. Más de 600,000 personas que no podrán acceder al parque. Adiós, fauna silvestre y aire puro.»

            ¿Y sabe usted qué? Todo esto que dice la familia Coppel es precisamente lo que por años han estado pidiendo los usuarios de La Milla: más arborización y mejor cuidado de las especies, más luminarias y seguridad, el respeto al medio ambiente, sistemas de riego y el apoyo presupuestal del gobierno para mantener accesible para todo mundo este invaluable pulmón de la ciudad con su fauna silvestre y su aire puro.

            ¿Entonces, dónde está el problema, si ambos grupos piden lo mismo? El problema está en el sendero de asfalto de 700 metros que busca partir en dos la pista de atletismo para conectar al Jardín Botánico con el Museo Materia.

            ¿Pero acaso el Jardín Botánico y el Museo Materia están desconectados, acaso los ciudadanos no tienen la manera de comunicarse entre un lugar y otro, que es necesario por ello partir en dos la pista de atletismo? Sí tienen la manera de comunicarse, y además tienen dos vías para hacerlo: la primera, saliendo de la entrada principal del jardín y caminar por la avenida de las Américas para llegar al Museo Materia, avenida que además está arborizada e iluminada con modernas lámparas LED; y la segunda, saliendo de la segunda entrada del jardín por la esquina de Josefa Ortiz y Carlos Lineo, y seguir por la Carlos Lineo hasta el Museo Materia, vía también arborizada e iluminada.

            Entonces, si ya hay esas dos vías muy bien habilitadas que conectan al Jardín Botánico con el Museo Materia, por qué empeñarse en trazar contra viento y marea una tercera vía de 700 metros de asfalto que busca partir en dos la pista de atletismo, una pista que no sólo es usada por trotadores y caminadores, sino especialmente por jóvenes deportistas de alto rendimiento que hacen ahí sus series de repeticiones de velocidad para sus competencias de olimpiadas en distancias de medio fondo y fondo.

            ¿Qué sería lo más recomendable de hacer ante este diferendo entre la sociedad botánica y los usuarios del parque ecológico de La Milla?

            Que la sociedad botánica deje de obsesionarse con el asfalto y se obsesione mejor con las plantas y los árboles, que es lo suyo; que haga realidad ese ambicioso proyecto de gran valía para el parque ecológico, como es plantar los 2000 árboles nativos, instalar el sistema de riego, las 100 luminarias, y luchar por esa fauna silvestre y por ese aire puro, no decirles adiós como afirman en su campaña.

            Y los usuarios del parque ecológico de La Milla, seguirse obsesionando con el medio ambiente y con su alto desempeño deportivo en la pista de atletismo, seguir corriendo a toda velocidad con sus repeticiones sin que ningún sendero de asfalto atravesado interrumpa sus carreras, porque finalmente con sus cosechas de medallas que traen de México y del extranjero pueden decir con el pecho todo inflamado de orgullo que así, «CULIACÁN NO PIERDE… CULIACÁN GANA».