PRECIOS

Entrar a la cocina me “cuesta”

Escrito en OPINIÓN el

Este ha sido uno de esos días de sabores agridulces; me desperté con la deliciosa idea de unos huevitos estrellados con salsa cocida y dos tortillas fritas en aceite, pero las cosas no siempre salen como uno quieren. 

Huevos sí tengo, de hecho me quedaron cuatro para lo que resta de la quincena; tortillas no tenía, cebolla y tomate tampoco, el aceite me lo acabé, y todo eso me hizo descorazonarme ¿cómo sobreviviré a lo que falta de la quincena?

Dicho sea de paso en este momento me estoy tomando mi cafecito de la tarde que me lo hago con canela, así bien calientito para que inspire, pero salió del ultimo bote de leche que me quedaba. 

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Dice mi madre que parezco becerro recién nacido, lechera desde que nací, y aunque mi hermano siempre me comenta que ya que uno llega a cierta edad (ojo, lo dice por él ya que yo seré por siempre joven) en la que la leche no le sirve para nad: “¿cuándo has visto a un animal tomando leche de su madre que lo parió ya grandecito?, eso me dice el hombre, pero yo sigo con la firme idea de ser bebé por siempre (aunque sea en mi mente)

El hecho es que cosa rara pero la quincena no me rindió, ni en esta ocasión ni desde hace (como dice la canción) “uuuuuuuuhhhh” como meses; hice los pagos de rigor con la luz, el teléfono, agua, y todas esas que uno tiene que pagar cuando se quiere hacer independiente y se me fue todo. 

No soy de deudas grandes (más que con la Coppel que “ay que fácil es comprar ahí, sin que sea comercial ojo) pero incluso ni a esta tienda le doy gran cantidad de mi quincena, y entonces ¿en dónde quedó el dinero?

El hecho es que de acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor Publicado la semana pasada, se indicó que la inflacion sigue “inflada” y eso lleva a que uno le rinda menos su dinerito. 

Y claro, lo que más sube es lo que más se ocupa: Jitomate, aceites, cebolla (que no tengo), el chile serrano (que me acabé para darle al perico de mi mamá y que me dejó cuidando), la leche,, los aceites y el gas. 

Y de pronto me acordé de aquella canción de Chema Flores “Oye Bartola, ahí te dejo estos dos pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz”; la verdad esta inflación tan “inflada” nos está dejando secos, y lo malo, es que ahí viene Navidad, sólo espero que me alcance para el pollito asado, porque pavo, n i  p e n s a r l o. 

Espero que les esté yendo mejor y que por lo menos les quede pa los cichles, que acá y auque parezca que lloro el dinero (y sí) ya ni pa la maruchán con todo y sodio me alcanza. 

En fin, hay que cuidar más, comer menos, y pues pensar en mi huertito en casa y las tortillas en le “hornía”, porque como decía el gran pensador ·EL Buki, “a dónde vamos a parar”… cuántas más, cuántas más AMLO… Bye mundo