Al momento

Internacional

10 de junio ¿ya se olvidó?

Luego de los hechos brutales del dos de octubre de 1968, en Tlatelolco, donde perdieron la vida cientos de estudiantes a manos de fuerzas regulares del...

Jorge Guillermo Cano
Jorge Guillermo Cano | Jorge Guillermo Cano

Luego de los hechos brutales del dos de octubre de 1968, en Tlatelolco, donde perdieron la vida cientos de estudiantes a manos de fuerzas regulares del ejército mexicano y el tristemente célebre “Batallón Olimpia”, el movimiento estudiantil se replegó y muchos pensaron que jamás volvería a tomar las calles. Así de traumático había sido el desenlace.

Sin embargo, a poco menos de tres años después, el 10 de junio de 1971, una manifestación estudiantil fue brutalmente reprimida por un grupo paramilitar, los “halcones”, en las inmediaciones del Casco de Santo Tomás, en la ciudad de México.

LOS HALCONES AL ATAQUE

Ese día, hace 55 años, en la calzada México-Tacuba aparecieron los Halcones, alrededor de mil. Los de la primera oleada iban armados con varillas, varas de bambú y garrotes, atacando a los manifestantes mientras gritaban, paradójicamente, “¡Viva el Che Guevara”!

Al principio se enfrentaron con los manifestantes, pero retrocedieron y fueron reforzados por policías granaderos que arrojaron gases lacrimógenos. Llegó luego la segunda oleada que venía armada con fusiles automáticos, comenzaron a disparar a la multitud y asesinaron a decenas de estudiantes (la cuenta todavía permanece incierta).

Agredieron a la prensa que cubría la manifestación, asaltaron a transeúntes y se robaron lo que pudieron de las tiendas cercanas. Mientras lo hacían, eran apoyados por francotiradores desde los techos de edificios en el perímetro. La cuenta de muertos y heridos se incrementó.

EL REGENTE HALCONSO

Era regente del Distrito Federal Alfonso Martínez Domínguez (“halconso”, lo apodaron en lo sucesivo) y presidente de México Luis Echeverría Álvarez, el de las 40 giras internacionales y los aviones fletados repletos de intelectuales partidarios de la llevada y traída “apertura democrática”.

Sigue las columnas de Jorge Guillermo Cano en la sección especial de Línea Directa

Esa noche, con un cinismo indignante, el regente capitalino negó la existencia de los Halcones, dijo que eran una “leyenda urbana”, que “la trifulca” se había dado entre “facciones estudiantiles opuestas” y la prensa defeña de entonces siguió la narrativa. Que habían muerto solo cuatro, decían.

Tanto el PRI como el PAN prácticamente avalaron la versión oficial, falsa, y apoyaron al gobierno capitalino.

Echeverría, por su parte, declaró: “si ustedes están indignados, yo lo estoy más” y prometió una investigación y castigo a los culpables, lo que nunca sucedió.

UNA HIPÓCRITA PROMESA

Si de hacer justicia se hubiera tratado, se contaba con múltiples testimonios de la matanza del “jueves de corpus”, fílmicos, gran cantidad de fotos y grabaciones, pero Echeverría nunca cumplió su hipócrita promesa, como tantas otras que han hecho los presidentes mexicanos.

Pero el impacto de Tlatelolco (cuando Echeverría era Secretario de Gobernación, en el gabinete de Gustavo Díaz Ordaz) sumado a la condena por el 10 de junio, obligaron al presidente a plantear un giro que, aunque relativo, derivó en la liberación de presos políticos durante 1971 y 1972.

LO SACARON A PEDRADAS

En el que fue casi el último aсto de su gobierno, Echeverría fue expulsado a pedradas de la UNAM. Tlatelolco y 10 de junio no se olvidan, gritaron los estudiantes.

Después habría una intentona de enjuiciamiento a Echeverría, por el 2 de octubre, a cargo de una fiscalía especial que inventó el expresidente Fox y que, a la postre, de nada sirvió.

Hoy se cumplen 55 años de la matanza del 10 de junio, los mismos de la impunidad y la complicidad, por omisión, de los gobiernos sucesivos.

La promesa oficial de castigar a los responsables de las masacres, de Tlatelolco y del 10 de junio, no se ha cumplido.

Para este escribiente, hoy y siempre, el recuerdo y el pesar.

EN EL TINTERO

-Llamarada de petate el resultado de la elección en Coahuila. No conocer la política mexicana y la realidad en el plano macro, motiva el jolgorio priista. No tan de paso: urnas con más del 100% de su censo; cantidades ridículas de votos en uno y otro sentido, la compraventa de votos, lo mismo del mismo PRI que allá gobierna.

-Mañana inicia el gran negocio de la mafia fifeña, del infantino trumpiano y de las casas de apuestas. La alienación a todo lo que da.

-Sigue la desvergonzada campaña contra México y, de manera particular, contra Sinaloa. No hay principios, no hay valores, ni siquiera ideas, solo la descarnada ambición por recuperar lo que consideran perdido: sus corruptelas y privilegios.

-Y a nivel nacional, por supuesto que hay manos detrás de las movilizaciones y protestas violentas. Ahí, a la vista, los mismos traidores de siempre.

-Alerta de viaje: no ir a Estados Unidos donde el caos trumpiano está desatado. ([email protected]).

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Jorge Guillermo Cano

Jorge Guillermo Cano

Columnista

Jorge Guillermo Cano

Ver más

Al momento

Suscríbete a nuestro boletín

Para tener la información al momento, suscríbete a nuestro boletín en el tendrás las últimas noticias de Sinaloa, México y el mundo.